Regresando a casa – Cuaresma 2012
Mensaje del párroco en el boletín "Key" – 26 de febrero de 2012
¡Al fin en casa! ¡Esta es mi habitación y están todos aquí! No volveré a irme nunca, nunca más, ¡porque los quiero a todos! Y... oh, tía Em, ¡no hay lugar como el hogar!
Al final de El Mago de Oz, Dorothy pronuncia estas palabras memorables. Nos recuerda que existe un lugar muy especial en la vida de cada uno de nosotros donde nos sentimos seguros. Es un sitio donde se nos ama incondicionalmente. Es un lugar lleno de calidez y aceptación. Puede llamarse paraíso, pero mejor aún, se le llama hogar.
Bienvenido al primer domingo oficial de la Cuaresma. Mientras que la semana pasada celebramos el "Poon Paregentan", hoy es el domingo de la "Expulsión", que nos recuerda el paraíso perdido.
El mundo y la vida que Dios creó eran el paraíso. Tenían mucho potencial, pero debido a nuestro descontento fuimos expulsados de él. Sabemos que Dios nos da el paraíso, pero elegimos caminos que nos alejan cada vez más de nuestro hogar. En el Génesis, esto se conoce como el pecado original de intentar ser como Dios.
El periodo de Cuaresma nos permite centrarnos en el paraíso perdido, contar nuestras bendiciones y ver lo que realmente importa en nuestras vidas. En pocas palabras, es una oportunidad para ver que nuestras vidas quizás no sean perfectas, que están lejos del paraíso, pero que no hay lugar como el hogar. -P. Vakzen
La “Clave” es el boletín semanal de la Iglesia Armenia de San Pedro, Glendale, CA – Jesús preguntó a los discípulos: “¿Quién dicen USTEDES que soy yo?”. Pedro respondió: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”. Jesús prometió las llaves del Reino por esta profesión de fe. (Mt 16) En la parroquia de San Pedro, en Glendale, nuestra fe y nuestras acciones se basan en esa misma profesión de fe. Es la llave que abre las puertas a nuestro camino como cristianos…





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