Aspira a lo Divino
Armodoxia para hoy: La serie de Adviento – Aspira a lo divino
“Ustedes han oído”, dice Jesús mientras señala las leyes de lo que llamamos el Antiguo Testamento. Y al momento siguiente añade: “Pero yo les digo…”. Hasta ahora, lo hemos escuchado proponer una forma revolucionaria de interactuar con los demás, con el prójimo.
Esperé este día para compartir contigo las palabras de Jesús sobre su intención. Él dice: No piensen que he venido a abolir la Ley o los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Porque les aseguro que, mientras existan el cielo y la tierra, ni una letra ni una tilde pasarán de la ley hasta que todo se haya cumplido. Por lo tanto, el que quebrante uno de estos mandamientos, aun el más pequeño, y así enseñe a los hombres, será llamado el más pequeño en el reino de los cielos; pero el que los cumpla y los enseñe, será llamado grande en el reino de los cielos. Porque les digo que, a menos que tu justicia supere la justicia de los escribas y fariseos, de ninguna manera entrarás en el reino de los cielos. (Mateo 5:17-20)
Con Jesús, la ley fue completada. En la Cruz, sus últimas palabras, “Todo está cumplido”, aluden a la culminación de la ley. La revolución que Jesús trae está contenida en sus enseñanzas esenciales, es decir, el texto de nuestro viaje de Adviento: el Sermón del Monte. No basta con seguir la ley; su llamado es a vivir de tal manera que “tu justicia supere la justicia de los escribas y los fariseos”. Jesús nos convoca a un estándar más alto que el de la ley; nos pide que aspiremos a lo divino. “Sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto” (Mateo 5:48). Al aspirar a lo divino, nos llama a vivir según el camino de Dios, que es el amor. Dios es amor, dice el evangelista Juan en su primera carta (capítulo 4). Por lo tanto, el llamado es a amar.
Hasta ahora, amor en lugar de odio, porque el odio es asesinato. Amor en lugar de divorcio, pues el divorcio abre las puertas al adulterio. Ama a tus enemigos porque tu enemigo también es hijo de Dios, y Dios no hace distinción entre sus hijos.
Oremos, según el canon de la Iglesia Ortodoxa: Oh Palabra Todopoderosa del Padre, Jesucristo, que eres perfecto: por tu gran misericordia, nunca te apartes de mí, tu siervo, sino permanece siempre en mí. Amén.

2024 P. Vazken
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2025 P. Vazken
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2014 Greg Beylerian
2024 P. Vazken

2024 P. Vazken
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