Perdona nuestras deudas -7de10
Armodoxy para hoy: 10 minutos sobre el Padre Nuestro, parte 7 - Perdona nuestras deudas
Ofensas, deudas; hemos escuchado ambas palabras en la traducción al español del Padre Nuestro. Ya sea algo que debes, como una deuda, o algo que has quebrantado, pedimos que se nos perdonen nuestras deudas y nuestras ofensas. Es la única declaración en la oración que es condicional. Le pedimos a Dios que nos perdone nuestro pecado en la misma medida en que nosotros perdonamos a los demás. “Perdona nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores”. Si solo perdono a mi deudor la mitad de su deuda, puedo estar seguro de que se me perdonará la mitad de la mía. Entendido de esta manera, comprendemos que nuestro perdón, el ser limpiados de nuestra deuda, está completamente en nuestras manos. Jesús nos garantiza claramente un borrón y cuenta nueva, el perdón total y completo del pecado, hasta el punto en que no tienes que dudarlo. Todo lo que llevas cargando sobre tus hombros queda liberado, siempre y cuando tú liberes la deuda de aquellos que te deben algo.
Como en todo el cristianismo, estamos llamados a asumir la responsabilidad a través de nuestras acciones.
El minuto de hoy sobre el Padre Nuestro, para el tiempo de verano.


