Limpieza: Lunes Santo (Pregunta 3)
Purificación: Lunes Santo
¿Qué es lo que temes que te haría silenciar las voces de alabanza? fue la segunda pregunta de esta Semana Santa. Cada día de la Semana Santa, camino a la Resurrección, nos presenta una pregunta que solo tú, y nadie más que tú, puedes responder.
El Lunes Santo, lavamos el altar de nuestra iglesia con vino y agua. Después de que Jesús llegó a la Ciudad Santa el Domingo de Ramos, entró en los atrios del templo y comenzó a expulsar a los mercaderes y cambistas que vendían y comerciaban en este espacio sagrado. “Está escrito”, les dijo, “‘Mi casa será casa de oración’; pero ustedes la han convertido en ‘cueva de ladrones’”. (Lucas 19)
Jesús es el autor del cambio. Cuando entra en tu vida, en tu espacio sagrado, expulsa todo lo que no pertenece allí y purifica lo que queda.
¿Qué es lo que no pertenece a tu vida? Esta es entonces la tercera pregunta en el camino a la Resurrección. Con una pregunta que es igual de importante: ¿Estás listo para esta purificación?
Mañana: Disposición


