Recuperar el control: Disparadores
Armodoxia para hoy: Disparadores
En la parábola del “Hijo Pródigo” (Lucas 15), llega un momento en que el joven descarriado recobra el sentido. Se le escucha decir: “¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! Me levantaré e iré a mi padre…”
La vida puede compararse con un paseo en montaña rusa, con sus altibajos. Algunas subidas son tan altas que nos hacen caer rápidamente. Desde lo profundo de nuestros momentos bajos, el ascenso puede ser lento, pero constante. En la vía hay interruptores que hacen que el carrito de la montaña rusa suba o caiga naturalmente. También hay puntos de no retorno, especialmente cuando nos sentamos por primera vez en el carrito y el encargado libera el freno para nuestro viaje a través de las vueltas y giros.
Uno de los objetivos de la religión es recuperar el control sobre la vida, para que podamos ser más que un carrito deslizándose por una vía. ¿Qué nos impulsa a decir “basta” a los momentos bajos? ¿Qué te impulsa a volver a la seguridad? ¿Al hogar? ¿A Dios? Todos tenemos esos disparadores, ¿cuáles son los tuyos?
Oramos la oración de la hora 12 de Shnorali: “Señor, tú que has querido todo lo que es bueno y eres el director de la voluntad, no permitas que siga las inclinaciones de mi corazón; guíame a caminar siempre según tu buena voluntad. Amén.


