Cruz acribillada
Raíces de la Armodoxia: La cruz con impactos de bala
Esta semana en Raíces de la Armodoxia, exploramos recuerdos desde diferentes perspectivas que descubrimos en Gyumri, la segunda ciudad más grande de Armenia. Este es el cuarto de cinco episodios de esta miniserie de mensajes diarios.
La manera en que se articula un recuerdo puede honrar el pasado y, al mismo tiempo, brindar sanación para asegurar que sigas adelante después del evento.
Fuera de las puertas principales de la Iglesia de las Siete Heridas hay una cruz de bronce que parece haber sido utilizada para prácticas de tiro en un campo de tiro. Lamentablemente, así fue. En 1937, un grupo de clérigos de la Iglesia Armenia fueron ejecutados en un área llamada Haykadzor, una pequeña sección de Ani que se encuentra en la Armenia propiamente dicha, cerca de la frontera entre Armenia y Turquía. La cruz, con todo y sus impactos de bala, se exhibe sobre una esfera de bronce, que también está acribillada a balazos. Proyecta su sombra sobre los nombres de un par de docenas de clérigos, inscritos en grandes losas de mármol debajo de la cruz.
Una placa grabada proclama: “La cruz de la iglesia armenia de San Gregorio el Iluminador de Haykadzor, atacada por ateos turcos y soviéticos. La cruz fue trasladada aquí en memoria de los sacerdotes de la diócesis de Shirak que fueron fusilados”.
Este monumento, con la cruz reubicada y la inscripción, fue colocado en Gyumri en 2018. La elección de las palabras en la placa me resultó interesante, específicamente al identificar a los culpables como “ateos”. Con esta palabra se impone una sentencia muy fuerte y significativa sobre los malhechores. Identifica la intención del perpetrador y les atribuye la culpa. No hay duda, después de leer la declaración, sobre qué sucedió y por qué razón.
Muchas veces, nuestros recuerdos, especialmente los de eventos horribles o episodios traumáticos en nuestra vida, son áreas que nos mantienen estancados y viviendo en el pasado, particularmente en casos de conflictos no resueltos. Etiquetarlos por lo que son, por ejemplo con la frase “por los ateos”, aporta resolución al trauma. El motivo de los turcos y soviéticos, en este caso, queda claramente definido con la frase y podemos entender que su objetivo era eliminar a los clérigos cristianos. El recuerdo es identificado, expresado y honrado. Este es un paso necesario para vivir el presente y no dejarte obstaculizar por el peso de los años pasados.
Jesús se dirige a un grupo de personas (Lucas 13:1-5) que cuestionaban una tragedia que les ocurrió a otros cuando una torre cayó y los mató. “¿Pensáis que ellos eran más pecadores que todos los demás hombres que habitaban en Jerusalén?”, pregunta Jesús. Él mismo responde a su pregunta de manera concisa: “Os digo que no; antes, si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente”. El pasado ya terminó y no hay nada que puedas hacer para cambiarlo. Lo que es importante para Jesús, y para nosotros como seguidores de Cristo, es que nos gestionemos a nosotros mismos y cambiemos aquellas cosas sobre las que tenemos control. En otras palabras, vive para hoy.
Oremos: Señor nuestro Dios, nos has dado la oportunidad de renovarnos cada día, cada minuto del día. Mantén mis ojos enfocados en el presente. Ayúdame a dejar atrás el pasado con un espíritu de arrepentimiento, sabiendo que me has perdonado por mis errores pasados y que el momento de hoy está ante mí para aprovecharlo y vivir en paz y armonía, de acuerdo con tu mandamiento de amar. Amén.

2023 Epostle.net
2009 P. Vazken Movsesian

2017 Susan Movsesian
2023 Epostle



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