Armodoxy para hoy: 10 minutos sobre el Padre Nuestro, parte 8 -Como perdonamos a los demás
La única petición en el Padre Nuestro que está condicionada se refiere al perdón. Jesús nos enseña que Dios nos otorga el perdón bajo la misma norma con la que nosotros perdonamos a quienes nos ofenden. Como aprendimos en el mensaje de ayer, la medida y el grado de perdón para ti dependen de tu capacidad para perdonar a los demás. Esta disposición y la comprensión del perdón son tan importantes que Jesús las explica con total claridad al final de la oración.
Más que un añadido a la oración, esto es una aclaración de un concepto central en la enseñanza de Jesús: que Dios obra a través de nosotros. Él dice: "Porque si perdonas a los demás cuando pecan contra ti, tu Padre celestial también te perdonará a ti.Pero si no perdonas a los demás sus pecados, tu Padre no perdonará tus pecados. "(Mateo 6:14-15)
El perdón es el mandato cristiano. Tu minuto de hoy para el verano.
https://epostle.net/wp-content/uploads/2025/07/forgive-others-745.jpg11251125Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2026-08-03 00:10:082026-07-31 10:39:50Tú estableces el grado de perdón (8 de 10)
Armodoxy para hoy: 10 minutos sobre el Padre Nuestro, parte 7 - Perdona nuestras deudas
Ofensas, deudas; hemos escuchado ambas palabras en la traducción al español del Padre Nuestro. Ya sea algo que debes, como una deuda, o algo que has quebrantado, pedimos que se nos perdonen nuestras deudas y nuestras ofensas. Es la única declaración en la oración que es condicional. Le pedimos a Dios que nos perdone nuestro pecado en la misma medida en que nosotros perdonamos a los demás. “Perdona nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores”. Si solo perdono a mi deudor la mitad de su deuda, puedo estar seguro de que se me perdonará la mitad de la mía. Entendido de esta manera, comprendemos que nuestro perdón, el ser limpiados de nuestra deuda, está completamente en nuestras manos. Jesús nos garantiza claramente un borrón y cuenta nueva, el perdón total y completo del pecado, hasta el punto en que no tienes que dudarlo. Todo lo que llevas cargando sobre tus hombros queda liberado, siempre y cuando tú liberes la deuda de aquellos que te deben algo.
Como en todo el cristianismo, estamos llamados a asumir la responsabilidad a través de nuestras acciones.
El minuto de hoy sobre el Padre Nuestro, para el tiempo de verano.
https://epostle.net/wp-content/uploads/2024/10/cover-515.jpg8461059Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2026-08-02 00:10:082026-07-31 09:47:22Perdón condicional (7 de 10)
El 7 de julio es un día muy especial para nosotros en Epostle.net. Fue el 7 de julio de 2007 cuando organizamos la primera conferencia internacional del día del perdón, bajo el lema "En sus zapatos", con oradores de Ruanda, Armenia y México, eventos, debates con académicos y la creación de una cadena humana de sietes. La fecha se escribió numéricamente como 7/7/7, lo cual correspondía a la respuesta de Jesús a la pregunta de Pedro: "Señor, ¿cuántas veces pecará mi hermano contra mí, y yo lo perdonaré? ¿Hasta siete veces?"
"No te digo hasta siete veces", respondió Jesús, "sino hasta setenta veces siete". (Mateo 18:21-22)
Ciertamente, los números son irrelevantes. Es decir, 7×77 no debe calcularse como 539, sino como un código para referirse a algo incontable. Jesús lo plantea como el imperativo cristiano: perdona sin límites. Además, nos asegura que nuestro Padre Celestial nos perdona nuestras ofensas en la misma medida en que nosotros perdonamos a quienes nos ofenden.
El perdón es el sello distintivo y la carta de presentación del cristianismo. Es fundamental para comprender el poder del mensaje de Jesús en favor de la paz y la armonía en el mundo. La fecha es solo una referencia, una forma de recordar que nuestra única esperanza, ya sea para las relaciones individuales o para alcanzar la armonía global, nuestra única esperanza reside en esta arma definitiva que es el amor.
Tu minuto de hoy para el verano.
¿Te gustaría saber más sobre la conferencia internacional sobre el perdón? Visita los enlaces a continuación.
En nuestro mensaje diario sobre la oración, definimos la oración como una conversación que implica tanto hablar como escuchar. El arte de escuchar no se limita a una función de los oídos. Por ejemplo, en el Padre Nuestro, la petición de perdonar nuestras ofensas, o pecados, depende de tu capacidad para perdonar a quienes te ofenden.
El acto de escuchar, en este caso, requiere que contemples tu patrón de perdón. Escuchar significa reflexionar sobre todas aquellas personas que te han herido, que han "pecado" contra ti, y preguntarte sinceramente si las has perdonado. Porque la condición para recibir el perdón de Dios depende de tu perdón hacia los demás. "Perdona nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores". ¿Les perdonaste la mitad de su deuda? Entonces puedes esperar que Dios perdone la mitad de la tuya. En otras palabras, al decir "perdona nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores", eres responsable de tu propia recompensa o condenación. Con tu propia boca redactas un boleto de paz o un camino de tormento. De hecho, es tan importante esta condición que Jesús la reitera al concluir el "Padre Nuestro". En Mateo 6:14-15, Jesús añade estos versículos a la oración: "Porque si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial. Pero si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco su Padre les perdonará a ustedes las suyas".
Escuchar es un acto de introspección. Dios nos habla en múltiples niveles; piensa en ellos como diferentes frecuencias y anchos de banda. No esperes escuchar la voz atronadora de Dios si primero no has escuchado su suave susurro en tu corazón. Es una voz que te dice que mires en tu interior, perdones y sigas adelante. Conversa con Dios y recuerda escuchar, especialmente con el corazón.
Comparto contigo la oración de San Nerses Shnorhali, de la hora 23ª:
Señor misericordioso, ten piedad de todos Tus fieles, de los que son míos y de los que son extraños, de los que conozco y de los que no conozco, de los vivos y de los muertos, y perdona a todos mis enemigos y a quienes me odian, las ofensas que han cometido contra mí; aparta de ellos la malicia que sienten hacia mí, para que sean dignos de Tu misericordia.
Portada: San Gregorio, Ereván, 2023 Luna y Gregory Beylerian
https://epostle.net/wp-content/uploads/2025/10/St.-Gregory-listen-with-heart-809.jpg11251125Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2025-10-16 00:01:522025-10-15 17:37:31Oraciones escuchadas por el corazón
Armodoxy para hoy: El vínculo sagrado de la hermandad
Recordar a los santos es una parte importante y esencial de la tradición de la Iglesia armenia. Los santos no son Dios ni dioses, ni mucho menos. Son personas, de carne y hueso, como tú y como yo, con la libertad de ejercer su voluntad según su conciencia. Son quienes eligen el camino difícil de la vida con fe. Los conmemoramos porque, como seres humanos, con todas las fragilidades que conlleva ser humano, demostraron formas divinas de vivir.
Los días de los santos están repartidos en el calendario a lo largo del año. Hoy, la Iglesia armenia recuerda a Santa Peprone (o Phebronia), Mariana y Shoushan, la hija de Vartan el Grande. Cada una de estas santas tiene una historia en la que superó su condición humana y demostró un amor extraordinario por Dios y por el prójimo.
Al recordar las historias santas de antaño, no podemos ignorar las historias de hoy. Hace unos días, en el funeral televisado a nivel nacional de Charlie Kirk, su esposa, Erika, al reflexionar sobre su vida juntos y la fe que compartían, decidió perdonar al asesino de su esposo.
Entre lágrimas dijo: “...en la cruz, nuestro Salvador dijo: 'Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen'. A ese hombre, a ese joven, lo perdono. Lo perdono porque no saben lo que hacen. Lo perdono porque es lo que hizo Cristo y es lo que Charlie haría. La respuesta al odio no es el odio. La respuesta que conocemos por el Evangelio es el amor, siempre el amor. Amor por nuestros enemigos y amor por quienes nos persiguen”.
En un país dividido, en un ambiente de volatilidad, en medio de actos de violencia incomprensibles y con el trasfondo de un genocidio ignorado al otro lado del mundo, estas palabras fueron una expresión bienvenida y necesaria para el mundo. Ojalá tengamos oídos para escuchar.
Por todo lo que hacemos y decimos en Epostle, y por cada sermón y consejo que he dado, si no hubiera recordado esta pequeña expresión de este fin de semana, los santos y las vidas del pasado no brillarían.
El perdón. Es el sello distintivo del cristianismo. Es la gracia superior y divina que nos salva de nuestro pasado y de nosotros mismos. Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Amén.
https://epostle.net/wp-content/uploads/2025/09/Sisters-in-Faith-Peprone-Mariana-Shusan-e1758604845962.jpg1125770Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2025-09-23 00:01:182025-09-22 22:32:32Los lazos de la hermandad
Armodoxy para hoy: 10 minutos sobre el Padre Nuestro, parte 8 -Como perdonamos a los demás
La única petición en el Padre Nuestro que está condicionada se refiere al perdón. Jesús nos enseña que Dios nos otorga el perdón bajo la misma norma con la que nosotros perdonamos a quienes nos ofenden. Como aprendimos en el mensaje de ayer, la medida y el grado de perdón para ti dependen de tu capacidad para perdonar a los demás. Esta disposición y la comprensión del perdón son tan importantes que Jesús las explica con total claridad al final de la oración.
Más que un añadido a la oración, esto es una aclaración de un concepto central en la enseñanza de Jesús: que Dios obra a través de nosotros. Él dice: "Porque si perdonas a los demás cuando pecan contra ti, tu Padre celestial también te perdonará a ti.Pero si no perdonas a los demás sus pecados, tu Padre no perdonará tus pecados. "(Mateo 6:14-15)
El perdón es el mandato cristiano. Tu minuto de hoy para el verano.
https://epostle.net/wp-content/uploads/2025/07/forgive-others-745.jpg11251125Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2025-07-23 00:02:572025-07-22 21:21:35Como perdonamos -8 de 10
Armodoxy para hoy: 10 minutos sobre el Padre Nuestro, parte 7 - Perdona nuestras deudas
Ofensas, deudas; hemos escuchado ambas palabras en la traducción al español del Padre Nuestro. Ya sea algo que debes, como una deuda, o algo que has quebrantado, pedimos que se nos perdonen nuestras deudas y nuestras ofensas. Es la única declaración en la oración que es condicional. Le pedimos a Dios que nos perdone nuestro pecado en la misma medida en que nosotros perdonamos a los demás. “Perdona nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores”. Si solo perdono a mi deudor la mitad de su deuda, puedo estar seguro de que se me perdonará la mitad de la mía. Entendido de esta manera, comprendemos que nuestro perdón, el ser limpiados de nuestra deuda, está completamente en nuestras manos. Jesús nos garantiza claramente un borrón y cuenta nueva, el perdón total y completo del pecado, hasta el punto en que no tienes que dudarlo. Todo lo que llevas cargando sobre tus hombros queda liberado, siempre y cuando tú liberes la deuda de aquellos que te deben algo.
Como en todo el cristianismo, estamos llamados a asumir la responsabilidad a través de nuestras acciones.
El minuto de hoy sobre el Padre Nuestro, para el tiempo de verano.
El 7 de julio es un día muy especial para nosotros en Epostle.net. Fue el 7 de julio de 2007 cuando organizamos la primera conferencia internacional del día del perdón, bajo el lema "En sus zapatos", con oradores de Ruanda, Armenia y México, eventos, debates con académicos y la creación de una cadena humana de sietes. La fecha se escribió numéricamente como 7/7/7, lo cual correspondía a la respuesta de Jesús a la pregunta de Pedro: "Señor, ¿cuántas veces pecará mi hermano contra mí, y yo lo perdonaré? ¿Hasta siete veces?"
"No te digo hasta siete veces", respondió Jesús, "sino hasta setenta veces siete". (Mateo 18:21-22)
Ciertamente, los números son irrelevantes. Es decir, 7×77 no debe calcularse como 539, sino como un código para referirse a algo incontable. Jesús lo plantea como el imperativo cristiano: perdona sin límites. Además, nos asegura que nuestro Padre Celestial nos perdona nuestras ofensas en la misma medida en que nosotros perdonamos a quienes nos ofenden.
El perdón es el sello distintivo y la carta de presentación del cristianismo. Es fundamental para comprender el poder del mensaje de Jesús en favor de la paz y la armonía en el mundo.
No se nos escapa que este año los números vuelven a alinearse como 7/7/25, pues la suma del 2 y el 5 da otro siete. Es simplemente un recordatorio, una forma de tener presente que nuestra única esperanza —ya sea para las relaciones individuales o para lograr la armonía global— es a través de esta arma definitiva que es el amor.
Tu minuto de hoy para el verano.
¿Te gustaría saber más sobre la conferencia internacional sobre el perdón? Visita los enlaces a continuación.
Como parte de los relatos de la Pasión, casi todos saben que Simón Pedro negó a Jesús tres veces. En el momento más crítico, mientras Jesús es juzgado, condenado y sentenciado a muerte, Pedro, su amigo cercano y discípulo, niega conocer a Jesús. Pocos saben que, después de la Resurrección, Pedro tuvo la oportunidad de mostrar su arrepentimiento expresando su amor por el Señor. En el Evangelio de Juan (21) seguimos un diálogo entre Jesús y su discípulo, Simón Pedro:
Cuando terminaron de desayunar, Jesús le dijo a Simón Pedro: “Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que a estos?”
Él le respondió: “Sí, Señor; tú sabes que te amo”.
Jesús le dijo: “Apacienta mis corderos”.
Le volvió a decir por segunda vez: “Simón, hijo de Jonás, ¿me amas?”
Él le respondió: “Sí, Señor; tú sabes que te amo”.
Él le dijo: “Pastorea mis ovejas”.
Le dijo por tercera vez: “Simón, hijo de Jonás, ¿me amas?” Pedro se entristeció de que le dijera por tercera vez: “¿Me amas?”
Y le respondió: “Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo”.
Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas”.
Algunos llaman a este episodio la restitución de Pedro, es decir, él negó a Jesús tres veces y ahora reconoce su amor tres veces, con la metáfora de las ovejas refiriéndose a su posición pastoral dentro de la Iglesia. Nosotros lo llamamos perdón, puro y sencillo, de una manera que solo Dios puede dar y solo Dios puede comprender.
Jesús se trataba de perdón. El mensaje del perdón fue enseñado con palabras y luego él lo demostró desde la Cruz y después de la Resurrección, cuando perdonó a su amigo Pedro. A menudo en la vida, escuchamos sobre actos horrendos cometidos por personas, pero su perdón es un asunto entre ellos y Dios.
Oremos: Escudriñador de secretos, he pecado contra ti, voluntaria e involuntariamente, a sabiendas y sin saberlo. Concédeme el perdón a mí, pecador; pues desde mi nacimiento a través del santo bautismo, hasta este día, he pecado ante ti, Señor, con todos mis sentidos y en todos los miembros de mi cuerpo. Ten misericordia de tus criaturas y de mí, un pecador. Amén.
Foto de portada: Epostle 2025
https://epostle.net/wp-content/uploads/2025/05/Peter-reinstated.jpg11251125Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2025-05-05 00:01:592025-05-04 19:55:58Post Pascua: Pedro a bordo
Armodoxy para hoy: Aplicando al Padre – Día 17 de Cuaresma
Continuamos aprendiendo de la parábola del hijo pródigo (Lucas 15) y hoy seguimos analizando el carácter del padre. Ayer hablamos de él como una expresión del amor de nuestro Padre Celestial. Hoy, comprendemos la importancia de este tiempo de Cuaresma al aplicar el amor del padre a nuestras propias vidas.
Las acciones del padre del hijo pródigo nos enseñan lo que se requiere de nosotros en nuestras relaciones, no necesariamente con los hijos, sino entre nosotros. Hay personas que nos han lastimado. El grado del daño no es lo importante. Quizás hemos llorado por una palabra mal dicha o nos hemos sentido devastados por una traición. El dolor ha abierto un abismo en nuestras relaciones con los demás. Todos hemos creado divisiones entre nosotros y Dios debido a nuestras acciones o nuestra falta de ellas, sin embargo, Dios nos ha dado un camino de regreso. Nosotros también debemos hacer lo mismo y dejar las puertas abiertas para que esas personas vuelvan a nosotros. En otras palabras, es momento de terminar con los rencores. No te dejes atrapar por el orgullo insensato. Deja las puertas abiertas sin esperar que alguien cruce el umbral. No esperes a que quienes te han lastimado regresen, solo ten presente que, en el fondo, existen muchos deseos que quizás no comprendas. Si la puerta está abierta, ellos podrían volver y, cuando lo hagan, debes abrazarlos y lo harás.
Tu corazón te está hablando. No pienses con la mente. Prepárate para recibir. Prepárate para acoger, para abrazar, para envolverlos con el amor que llevas en tu corazón. Este es el ejemplo que Jesús nos da a través del personaje del padre en la parábola. Por un lado, nos muestra lo que hace nuestro Padre Celestial y el ejemplo que debemos seguir con quienes nos rodean. Por otro lado, hemos orado: "Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden". Dios nos perdona. Por lo tanto, nosotros debemos perdonar a los demás.
Tu acto de caridad hoy consiste en abrir las puertas que has cerrado. Ayuna de los cerrojos que mantienen las puertas cerradas y que impiden que las relaciones continúen.
El menú de Cuaresma de hoy incluye fideos asiáticos con edamame.
Oremos, con San Gregorio de Narek (12): [Señor] Inscribe tu nombre en la claraboya de mi morada. Cubre el techo de mi templo con tu mano. Marca el umbral de mi celda con tu sangre. Imprime el exterior de mi puerta con tu señal. Protege con tu mano derecha la estera donde descanso. Amén. (Traducido por Thomas J. Samuelian)
https://epostle.net/wp-content/uploads/2025/03/IMG_5742.jpg13652048Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2025-03-19 00:01:492025-03-18 21:43:55Aplicando al Padre – Día 17 de 40