Sombras fuera – Día 6 de 40
Armodoxia para hoy: Adiós a las sombras – Día 6 de Cuaresma
Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. – Santiago 1:17
Uno de nuestros Padres de la Iglesia comentó que, al mirar hacia el Sol, no vemos sombras. Es solo cuando nos alejamos del sol que notamos las sombras.
El Sol es la fuente de luz y energía para nuestro planeta. Incluso en las sombras hay suficiente luz para darnos energía a nosotros y a toda la vida. Este es un testimonio del poder del Sol.
Jesús es la Luz del Mundo. Él ilumina la oscuridad. No encontramos sombras ni lugares donde escondernos cuando nos volvemos hacia Él. Y en esos momentos en los que nos alejamos, y así notamos las sombras, Él sigue dándonos energía a nosotros y a toda la vida.
Ayuna hoy de todo lo que trae oscuridad. Y practica la caridad volviéndote hacia la luz del Sol y la Luz del Hijo. Ambos iluminan y ambos ofrecen calidez. En ese momento, piensa en las palabras del Salmista: “Estad quietos y conoced que yo soy Dios”. (46:10)
Suena sencillo, al igual que la receta de hoy de verduras asadas, que encuentras en las notas del programa.
De Gregorio de Narek, oramos (18): Oh bondadoso Hijo de Dios, ten compasión de mi miseria. Escucha el sollozo de mi voz agitada. Devuélveme la vida con el rocío de tus ojos benditos, tal como devolviste a tu amigo de la muerte sin aliento. En una mazmorra de enfermedades, estoy cautivo, amargado y en duda. Dame tu mano, sol que no proyecta sombras, Hijo en las alturas, y elévame hacia tu luz radiante. (traducido por Thomas J. Samuelian)
Recetas de Cuaresma del diácono Varoujan: Receta 6: Verduras asadas


