Pasos positivos
Armodoxy para hoy
Pasos positivos
Comenzamos nuestro camino de Adviento conociendo al «rico insensato», un personaje de una de las parábolas de Jesús (Lucas 12). En cierto sentido, es lo que podríamos llamar un héroe negativo; es decir, es el protagonista de la historia que nos enseña lo que no debemos ser. Los héroes negativos son demasiado comunes tanto en las historias religiosas como en la vida real. En política, algunos votan por un candidato porque no es el otro. En los negocios, algunos eligen comerciar con una empresa porque no es la otra. Al hacerlo, nos centramos más en los atributos negativos de uno en lugar de los positivos del otro y, a su vez, empezamos a ver nuestras obligaciones y responsabilidades religiosas en términos de lo que no debemos hacer, en lugar de lo que sí debemos hacer.
El camino de Adviento es un tiempo para prepararnos ante el mensaje de la Navidad. Al final del camino nos espera Cristo, como regalo, como luz, como Salvador. La expresión más extrema y positiva de la vida nos estará esperando y reaccionaremos ante ese don. Esa reacción es un movimiento, es un paso adelante en tu vida.
En los últimos días analizamos la parábola del rico insensato desde distintos puntos de vista. Al final, si somos honestos con nosotros mismos, descubriremos que el rico insensato somos, de hecho, nosotros. Al igual que él, cada uno de nosotros está consumido por las riquezas y posesiones que nuestro ego, nuestros deseos y anhelos pulen. Todo esto nos impide experimentar la plenitud de Dios y, por tanto, la belleza de la vida.
Jesús introduce la parábola con esta advertencia: «¡Tengan cuidado! Absténganse de toda clase de avaricia; la vida no consiste en la abundancia de los bienes». Tomando esto en cuenta, la primera parte del camino de Adviento consiste en hacer un inventario de las cosas que importan y son valiosas en tu vida y, de manera proactiva, es decir, tomando una acción, celebrar la abundancia de aquello que es importante para ti, como tus relaciones, tu amor por los demás y la belleza de la vida que te rodea. Estos son tesoros sencillos al alcance de todos.
Para la oración de hoy, quiero compartir contigo una variante de la oración de la novena hora de Shnorhali, con énfasis en la acción: Señor providente, dame la claridad de visión para contemplar la belleza que me rodea, la agudeza auditiva para escuchar la música de la naturaleza, el valor para decir palabras de verdad, la claridad de corazón para pensar en el bien, fuerza en mis manos para trabajar por la justicia y en mis pies para caminar por senderos de rectitud. Guía mis pasos para que sean conforme a todos tus mandamientos. Amén.

2009 P. Vazken Movsesian

2010 P. Vazken
2009 P. Vazken Movsesian


2009 P. Vazken Movsesian
Deja un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?¡Siéntete libre de participar!