Un acto de caridad, una sugerencia para el ayuno y una oración conforman la Trilogía de Cuaresma para este periodo de 40 días.
San Gregorio de Narek, uno de los místicos de la Iglesia Armenia, es conocido por sus oraciones que alcanzan lo más profundo del corazón al hablar con Dios. En 2015, el Papa Francisco lo declaró Doctor de la Iglesia Católica Romana por su profunda confesión teológica de fe, convirtiéndolo en el trigésimo sexto designado con ese título.
San Gregorio de Narek, o Narekatsi, escribe: La fe es honrada en una gloriosa trinidad junto con la caridad y la esperanza. Pues si consideras estos tres aspectos como facetas distintas de un mismo misterio, serás por siempre engrandecido en Dios. Y si crees, amarás, y a través del amor tendrás esperanza en sus recompensas invisibles. (Oración de Lamentaciones 10, Traducción: Thomas J. Samuelian)
La caridad es amor expresado. Comenzamos con esta definición, solo para construir sobre este fundamento en los días venideros.
Del mismo modo, el ayuno puede expresarse simplemente como abstinencia, lo cual, de nuevo, cobrará mayor significado en los días y semanas por venir. Sentamos estas bases hoy para que el camino de Cuaresma que recorres tenga un fundamento sólido sobre el cual crecer.
Prueba el arroz frito con champiñones, siguiendo la receta en el enlace de abajo.
Oramos, el himno matutino de San Nerses Shnorhali. Aravod Looso
Luz de la mañana, Sol de Justicia, brilla en mi alma. Tú que fluyes del Padre, haz que fluyan de mi alma palabras que te sean gratas. Amén.
https://epostle.net/wp-content/uploads/2025/03/Foundation-pouring.jpg11251125Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2025-03-04 00:01:312025-03-05 22:47:35Cimientos – Día 2 de 40
Bienvenido a la Cuaresma. Hoy comienza un periodo de cuarenta días de autoexamen e introspección que te prepara para la maravillosa Resurrección de nuestro Señor Jesús en Pascua, y al hacerlo, para vivir la vida más plenamente como Cristo desea que lo hagamos. En Epostle.net contamos con varios programas de Cuaresma disponibles en nuestros archivos. Este año, te presentamos la “Trinidad de Cuaresma”: cuarenta días de guía sencilla a través de una oración, un acto de caridad y un elemento de ayuno, basados en la instrucción que nos dio Jesucristo.
Leamos el capítulo 6 de Mateo, extractos del Sermón del Monte.
Cuida de no hacer tus obras de caridad delante de los hombres para ser visto por ellos. Cuando hagas una obra de caridad, no toques trompeta delante de ti... que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha, para que tu obra de caridad sea en secreto...
Y cuando ores... entra en tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en secreto... No uses vanas repeticiones como hacen los paganos. Porque ellos piensan que serán escuchados por sus muchas palabras... Porque tu Padre sabe lo que necesitas antes de que se lo pidas...
Cuando ayunes, no seas como los hipócritas, con semblante triste. Porque ellos desfiguran sus rostros para que los hombres vean que ayunan. Cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, para que no parezca ante los hombres que ayunas...
Este pasaje se lee en su totalidad al comienzo de la Cuaresma en la Iglesia Armenia. En su dirección, disipa la idea errónea común de que la Cuaresma es un tiempo de “renunciar” a alimentos o comportamientos. Los Padres de la Iglesia nos señalan este pasaje el domingo anterior a la Cuaresma para dirigirnos a intensificar nuestra vida de oración, participar más plenamente en actos de caridad y en la disciplina del ayuno.
Esta Cuaresma, te presentaré mensajes diarios que resaltan cada una de estas áreas. Cada día, compartiré contigo una oración, un acto de caridad que puedes realizar y un ejercicio de ayuno, incluyendo una receta para una comida vegana que estará vinculada a las notas del programa. La primera comida de hoy es sopa “crema” de espárragos, y antes de que presiones el timbre alegando que “crema” implica un producto animal, echa un vistazo a la receta y pruébala. Cada una de las recetas de Cuaresma es proporcionada por el diácono Varoujan, cuidadosamente preparada para tu gusto.
Bienvenido al primer día de Cuaresma. Te pido que leas el capítulo sexto completo de Mateo que he extraído. Encontrarás la oración que nos enseñó nuestro Señor Jesús,
Padre nuestro que estás en el cielo, Santificado sea Tu nombre. Venga Tu reino. Hágase Tu voluntad En la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Y perdona nuestras deudas, Como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos dejes caer en tentación, Mas líbranos del mal. Porque Tuyo es el reino, el poder y la gloria por siempre. Amén.
https://epostle.net/wp-content/uploads/2025/03/Lent-2025-Day-1-Lenten-Trinity.jpg11251125Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2025-03-03 00:01:262025-03-05 22:48:03Trinidad cuaresmal – Día 1 de la Cuaresma
El evento Cars & Coffee 2024 a beneficio de los refugiados de Artsaj se llevó a cabo el 15 de diciembre en la Catedral Armenia de San León Ghevontyants. Los participantes exhibieron sus vehículos, mientras que los asistentes tuvieron la oportunidad de formar parte de esta recaudación de fondos que ayuda a los refugiados en la ciudad de Vanadzor, Armenia. Bajo el nombre de Vibrantz for Vanadzor, este programa de ayuda ha brindado apoyo a familias en el exilio desde 2023. En el transcurso de dos horas, se recaudaron cerca de 20,000 dólares en ayuda humanitaria. Pronto compartiremos detalles sobre los donantes y las actividades realizadas.
https://epostle.net/wp-content/uploads/2024/12/cars_coffee_for_artsakh_2024_epostle_news.jpg5591000Gregoryhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngGregory2024-12-30 10:08:412024-12-30 10:08:41Autos y café por Artsaj 2024
Armodoxia para hoy: La serie de Adviento – Acceso privado
Hasta ahora, Jesús ha sentado las bases de sus enseñanzas fundamentales. Él nos invita a aspirar a ser como Cristo. Esta enseñanza es revolucionaria porque seguirla revela la fórmula para una paz duradera. Sin embargo, la dificultad de aceptar estas enseñanzas proviene del hecho de que son diametralmente opuestas a los caminos de un mundo consumido por el materialismo y la glorificación del ego.
En esta siguiente parte del Sermón del Monte, Jesús expone el método mediante el cual puedes aceptar las enseñanzas de Cristo.
Él comienza instruyendo: Cuida de no hacer tus obras de caridad ante los hombres para ser visto por ellos. ...Por tanto, cuando hagas una obra de caridad, no toques trompeta delante de ti como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para que tengan gloria de los hombres. De cierto te digo que ellos ya tienen su recompensa. Pero cuando hagas una obra de caridad, no dejes que tu mano izquierda sepa lo que hace tu derecha, para que tu obra de caridad sea en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará en público.
Dar y ayudar a los demás es importante, pero aún más significativo que el acto de caridad es la manera en que se realiza. Jesús hace un nuevo llamado a la sinceridad, esta vez en términos de nuestras acciones. Tu relación con Dios debe ser sencilla. No ostentosa. Privada. Entre tú y tu Creador. Aquí, Jesús te da acceso privado al Dios eterno. Para aprovechar ese acceso, simplemente tienes que ser sincero. Da, de modo que tu mano izquierda no sepa lo que hace tu derecha.
Oremos, con la octava hora de la oración de San Nerses Shnorhali: Escudriñador de secretos, he pecado contra ti, voluntaria e involuntariamente, consciente e inconscientemente. Concédeme el perdón; pues desde mi nacimiento, a través de la fuente del bautismo y hasta este día, he pecado ante ti, Señor, con todos mis sentidos y en todos los miembros de mi cuerpo. Ten misericordia de tus criaturas y de mí. Amén.
https://epostle.net/wp-content/uploads/2024/12/cover-568.jpg11251125Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2024-12-18 00:01:522024-12-17 23:04:10Método para la enseñanza
Como vamos comprendiendo, la Cuaresma nos brinda la oportunidad de bajar el ritmo y despojar nuestra vida de lo superfluo. Estamos descubriendo lo que es verdaderamente esencial y necesario para nuestra existencia.
Hoy descubrimos que el acto de dar, es decir, la caridad, es un elemento esencial de la vida; es decir, es necesario para vivir con salud. En términos reales, dar es un acto al que no puedes renunciar durante la Cuaresma. Dar a los demás fortalece nuestra vida espiritual.
Reflexionemos sobre el Sermón del Monte, donde Jesús nos instruye sobre la manera correcta de dar. Jesús dice: “Cuídense de practicar su piedad delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario, no tendrán recompensa de su Padre que está en los cielos. Cuando des limosna, no toques trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres. En verdad te digo que ya han recibido su recompensa. Cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha, para que tu limosna sea en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará”. (Mateo 6)
Dar, o actuar con caridad, es una expresión externa de nuestra fe. Al dar a los demás, expresamos los deseos más profundos de nuestro corazón. Esas expresiones dicen mucho de nosotros. En el proceso de dar, desarrollamos hábitos y poco a poco descubrimos que equilibramos el dar con el recibir y el tomar. Buscamos encontrar un balance entre lo que damos y lo que recibimos. Por ejemplo, damos a quienes pueden recibir y tomamos de quienes están dando.
Cuando Jesús dice: «Es mejor dar que recibir», está rompiendo ese equilibrio. Él coloca un signo de mayor que en lugar del signo de igual, y estamos llamados a hacer lo mismo. Él dice que, cuando des, mantén la pureza. Si das a los demás, asegúrate de que sea una entrega verdadera, sin esperar nada a cambio. De hecho, a lo largo de los Evangelios, Jesús nos instruye a ayudar a los pobres y a socorrer a los necesitados. ¿Por qué? Bueno, la primera respuesta es obvia: porque ellos lo necesitan. Pero lo que no es tan evidente es que, aún más, ¡nosotros necesitamos dar! Cuando ayudamos a los demás, comprendemos que la vida es más que la acumulación de riqueza. Nos damos cuenta de que la vida no se compone de las cosas que llamamos posesiones. ¡Esas cosas, de hecho, nos poseen a nosotros!
Cuando Jesús nos advierte que no toquemos trompeta al dar, nos instruye a mantener la pureza. Da sin expectativas. Incluso el aplauso y el elogio de los demás son algo que recibimos a cambio, así que evítalo dando en secreto. Al hacerlo, nuestra entrega es unidireccional, y ese tipo de generosidad es libre de ego, es desinteresada. En este cuarto día de Cuaresma, comenzamos a comprender la importancia de perder el yo. Cuando el ego no importa, los deseos del corazón son verdaderamente puros. Dar se convierte en una expresión de amor incondicional, sin esperar nada a cambio.
Durante el periodo de Cuaresma, estamos llamados a examinarnos verdaderamente mediante el ayuno, la oración y la generosidad. La generosidad es la más sencilla de evaluar de las tres, porque notamos cuando damos. Existe un registro de nuestras acciones. Aprovecha este tiempo. Intenta este pequeño y sencillo ejercicio. Examina tu pasado y tu presente en busca de personas que te hayan marcado de una manera única. Quizás te sorprenda descubrir que quienes más te han influido no fueron las superestrellas. No fueron los atletas, los artistas famosos ni los multimillonarios. De hecho, fueron personas muy sencillas que te dieron algo sin esperar ninguna recompensa personal. Tal vez fue una madre, un padre, quizás un abuelo o una abuela. Tal vez un amigo que compartió tiempo contigo o algún consejo. Y el hecho de que recuerdes a estas personas es prueba de que la generosidad nunca muere, porque es una expresión de amor.
La generosidad desinteresada es el tipo de entrega que Dios espera, porque es la clase de entrega que Él demuestra en Su amor por nosotros. Esta entrega es una definición de Amor. Dios nos da el regalo más preciado de todos: la vida que tenemos. Él nos da la salvación a través de nuestro Señor Jesucristo y se nos otorga incondicionalmente, es decir, a pesar de nosotros mismos. Así que, de la misma manera, da a los demás. De hecho, a lo largo de los evangelios, Jesús nos instruye a dar a quienes no tienen absolutamente ninguna forma de pagarnos. ¿Por qué? Porque al hacerlo, nos volvemos semejantes a Dios. Dios hizo lo mismo. Él dio a personas que no tenían forma de pagarle. ¿Cómo puedes pagar la vida y la salvación? Y Dios responde diciendo: haz lo mismo con los demás. Ama y cuida a otros sin expectativas ni condiciones.
Así que da libremente. Y recuerda, el objeto de tu generosidad no son solo los bienes tangibles. Más importante que lo que hay en tu bolsillo es lo que hay en tu corazón. Da tu tiempo. Da tu atención. Da tu amor. Busca a una persona mayor que necesite unos momentos de tu tiempo. Busca a un niño que necesite que le leas un libro. Busca a alguien que necesite alimento. Busca a otro que necesite refugio. O simplemente, busca a alguien que necesite una sonrisa y que le tomes de la mano. Da y expresa tu amor.
Recemos una de las oraciones de San Nerses Shnorhali:
Dador de misericordia, concédeme que pueda acercarme a ti con fe verdadera, con buenas obras y mediante la comunión del Santo cuerpo y sangre. Ten misericordia de tus criaturas y de mí, un gran pecador. (De “Confieso con fe” de San Nerses Shnorhali, 19/24)
https://epostle.net/wp-content/uploads/2023/08/P1040433-scaled.jpg19202560Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2024-02-15 00:01:222024-02-14 08:30:57Caridad: cambiando el signo de mayor que
“Desde el oriente hasta el occidente y por todo el mundo cristiano, dondequiera que las personas invoquen el nombre del Señor en santidad, que por sus oraciones e intercesión, el Señor tenga misericordia de nosotros”.
Estas son las primeras palabras de la Oración del Amanecer del servicio del mismo nombre, Arevakal, en la Iglesia Apostólica Armenia. Hoy recordamos que así como el Sol sale por el Oriente y viaja hacia el Occidente, irradiando su luz y su calor, también nosotros encontramos a Dios en todas partes. Encontramos la presencia de Dios en todo lugar donde hay vida y donde hay amor.
En este primer día de Cuaresma, nuestros Padres de la Iglesia nos dirigen al Evangelio de San Mateo pidiéndonos que tengamos presentes nuestras tres obligaciones principales durante el camino cuaresmal: dar limosna, orar y ayunar. Mientras que el ayuno está más estructurado, es decir, abstenerse de carne con restricciones dietéticas, y la oración nos brinda una oportunidad de conversación, el dar es el elemento de acción del ciclo cuaresmal.
Analizaremos estos tres elementos —dar, orar y ayunar— en detalle durante los próximos días. Por hoy, como introducción, los veremos todos en el contexto que encontramos en el Evangelio según San Mateo, específicamente en el Sermón del Monte.
Mateo Capítulo 6: Y Jesús dice: Cuida de no practicar tu piedad ante los demás para ser visto por ellos, porque entonces no tendrás recompensa de tu Padre que está en los cielos. Cuando des limosna, no toques trompeta delante de ti como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles para ser alabados por los demás. En verdad te digo que ya han recibido su recompensa. Cuando des limosna, no dejes que tu mano izquierda sepa lo que hace tu derecha, para que tu limosna sea hecha en secreto y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
En segundo lugar, Jesús habla sobre la oración: Cuando ores, no seas como los hipócritas, porque a ellos les encanta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles para ser vistos por los demás. En verdad te digo que ya han recibido su recompensa. Pero cuando ores, entra en tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en secreto. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
Y respecto al ayuno, Jesús dice: Cuando ayunes, no pongas cara triste como los hipócritas, porque ellos desfiguran sus rostros para mostrar a los demás que están ayunando. En verdad te digo que ya han recibido su recompensa. Cuando ayunes, unge tu cabeza y lávate la cara para que tu ayuno no sea visto por los demás, sino por tu Padre que está en secreto. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
El primer día de Cuaresma es un tiempo para un nuevo comienzo. No abordes la Cuaresma como una obligación, sino como una oportunidad para crecer. Este período de 40 días es una oportunidad, no una responsabilidad. En los pasajes bíblicos anteriores vemos que dar, orar y ayunar son oportunidades privadas para fortalecer tu relación con Dios. El camino cuaresmal es entre tú y Dios. Es un tiempo para la reflexión y la introspección.
Durante los próximos 40 días verás lo que es realmente importante en tu vida. Recuerda, después de que Jesús pasó 40 días en el desierto, fue tentado a convertir las piedras en pan para saciar su hambre física. Su respuesta, “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”, es la piedra angular del camino cuaresmal. Se nos recuerda que la vida es mucho más que nuestra existencia física. Hay un alma que tiene hambre espiritual. Estos próximos 40 días te darán la oportunidad de ver lo que es necesario en tu vida. Descubrirás que la oración, el ayuno y el dar te conectarán con una realidad superior. Recuerda, es entre tú y Dios, y Dios está “Desde el Oriente hasta el Occidente…”, es decir, Él está en todas partes, dentro y fuera de ti. San Nectario dice: “Busca a Dios dentro de tu corazón y no fuera de él”. Es algo solo entre tú y Dios. La Cuaresma es entre tú y toda la vida. ¡Aprovéchala! Aquí tienes una oportunidad como ninguna otra.
Oremos ahora la oración de San Nerses Shnorhali (el Gracioso):
Oh Cristo, Guardián de todos, deja que tu mano derecha me guarde y me proteja de día y de noche; mientras estoy en casa y mientras estoy fuera; mientras duermo y mientras estoy despierto, para que nunca caiga. Ten misericordia de todas tus criaturas y de mí, un gran pecador.
Foto de portada: Gregory Beylerian, 2014
https://epostle.net/wp-content/uploads/2022/08/header_epostle_sermons_photo_by_gregory_beylerian.jpg10671800Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2024-02-12 00:01:512024-02-11 20:38:00El viaje secreto – Día 1 de Cuaresma