Next Step con el P. Vazken #815 – 24 de julio de 2026
El desafío de entender la Sagrada Escritura como un producto de la cuarta dimensión, es decir, su tiempo, pero compartiendo la verdad atemporal de la Armodoxia. Realidades generacionales en comunicaciones, transporte, libros, música y genocidio. Del cuaderno del P. Vazken: una mujer de fe encuentra paz y reconciliación. Fines generacionales.
Joni Mitchell, Both Sides Now
https://epostle.net/wp-content/uploads/2026/07/Fourth-Dimension-2-NS815.jpg12751650Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2026-07-24 21:58:172026-07-24 21:59:21Cuarta dimensión para las generaciones
Next Step con el P. Vazken #814 – Construyendo la fe sobre un fundamento fuerte, sólido y fortificado – 17 de julio de 2026 – Un vistazo al epílogo del Sermón del Monte (Mateo 7). Aprendiendo de la construcción con Lego de un nieto. Próximamente, proverbios sobre el conocimiento y el desconocimiento. La "guerra justa" y sus alternativas, incluyendo el alivio ante las inundaciones y el fin de la sequía. La Iglesia reacciona, a través de esta voz.
Armodoxy para hoy: Lo olvidado, parte 8 – el mensaje
El documento que profesa la fe de la Iglesia cristiana y del mundo cristiano se conoce como el Credo Niceno. Es un conjunto de definiciones que establecen quién es cristiano. Fue formulado hace 1700 años, en el 325, por representantes de diferentes países que se reunieron por primera vez desde Pentecostés como la Iglesia Cristiana Universal en Nicea.
Las cuatro partes del Credo explican a Dios como Padre, Hijo y Espíritu Santo, así como la función de la Santa Iglesia.
La parte más extensa del Credo es la que trata sobre Jesucristo: Engendrado, no creado, de la misma naturaleza que el Padre, Dios verdadero de Dios verdadero… En realidad, el emperador Constantino convocó el concilio para “resolver” los numerosos conceptos erróneos y herejías sobre la persona de Jesús.
Con todos los detalles sobre Jesucristo articulados, hay un punto crucial que se olvida: ¡su mensaje! El mensaje de Jesús, como cumplimiento de la ley y los profetas, como esta comprensión revolucionaria de que todos somos hijos de Dios, de que nuestra única esperanza en este mundo es tendernos la mano unos a otros, de que el amor es el arma más poderosa contra el odio y el mal. Como se mencionó, el propósito de la reunión era la persona de Jesús, lo cual el Credo articula. Por lo tanto, no es que se haya omitido intencionalmente, pero hoy en día, incluso un simple “Creemos en el mensaje de fe, esperanza y amor tal como lo expresó Jesucristo” habría sido bien recibido por este observador del siglo XXI.
Para nosotros hoy, comprender el mensaje de Cristo es esencial para definir a un cristiano. ¿De qué sirve proclamar el cristianismo sin vivir la vida que Cristo prescribe? Por esta razón, su enseñanza en el Sermón del Monte es sumamente importante: si al ir al altar de Dios recuerdas que tienes un agravio con alguien, deja tu ofrenda en el altar, ve primero a reconciliarte y luego regresa al altar. (Mateo 5:24) En términos muy sencillos, más importante que Dios (dejar tus ofrendas) es nuestra relación con los demás.
Oramos: Señor Jesucristo, camino, verdad y vida, nos has dado un mensaje de amor incondicional e intransigente. Abre mi corazón para que comprenda que ese amor es el único camino, la única verdad y la única vida. Amén.
https://epostle.net/wp-content/uploads/2025/11/Message-829-e1762819255249.jpg1125760Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2025-11-12 00:01:162025-11-11 00:06:10Olvidado: El mensaje
El miedo engendra preocupación. La preocupación, como una lata de refresco que se agita una y otra vez, buscará el punto más débil para encontrar alivio. La lata explota cuando se abre la tapa y, lo que es peor, si no se abre, estallará por las costuras. En el caso de los seres humanos, el cuerpo tiene muchos puntos que no están hechos para soportar tal estrés. La presión se acumula y algo tiene que ceder, tarde o temprano. Cuanto antes abandones la preocupación, menor será la posibilidad de sufrir efectos catastróficos en tu cuerpo.
Dios nos habla a través de Su Santa Iglesia. Su voz se escucha a través de las Escrituras y las enseñanzas, y a menudo de maneras que a nuestras facultades limitadas les resulta difícil percibir.
Hace unos días, un amigo me envió una foto del interior de una iglesia católica en Roma. El mensaje que acompañaba a la imagen preguntaba si podía descifrar la escritura debajo de uno de los arcos. Hice zoom en la imagen y encontré letras armenias ոչ եղիցին փուշ ցաւոց mirándome fijamente. Miré las palabras y las traduje respectivamente como “no habrá espina de dolor”. No entendí mucho más allá de las palabras individuales, y mi mente, que suele estar preparada para el desafío de descifrar códigos, estaba preocupada por inquietudes sobre problemas de salud recientes que afectaban a un ser querido.
La preocupación causada por esas inquietudes me mantuvo despierto esa noche y al día siguiente fui a la iglesia con la carga de estas preocupaciones pesándome. Casualmente me encontré con un sacerdote esa mañana, alguien que había pasado muchos años en el Vaticano. Justo la persona adecuada a quien preguntar, pensé. Le mostré la imagen y le pregunté si conocía esta escritura; él tampoco la había visto, pero fue más allá de una traducción literal y me dio la esencia del mensaje: ¡Ni siquiera una espina te lastimará!*
Fue un mensaje que me llegó alto y claro. Mis preocupaciones fueron en vano. Ni siquiera una espina podría lastimarnos.
Si este fuera solo un ejemplo en mi vida, no lo mencionaría, pero la promesa de Dios se me ha reiterado. Pide y recibirás, dice el Señor. ¿Por qué seguimos dudando? O en palabras de nuestro Señor: “…No se preocupen… Porque su Padre celestial sabe que necesitan todas estas cosas. Busquen primero el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. Por tanto, no se preocupen por el mañana, porque el mañana se preocupará por sus propias cosas.”
Te dejo con este importante adagio del que nunca me canso de recordarme: Si vas a orar, no te preocupes. Y si vas a preocuparte, no ores.
*cf. Ezequiel 28:24
https://epostle.net/wp-content/uploads/2025/10/Crushing-Thorn-816-e1761618552105.jpg7401125Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2025-10-28 00:01:512025-10-28 14:04:47Las espinas aplastadas no duelen
Armodoxia para hoy: ¡Eclipsado! (Tomás el incrédulo)
El Evangelio nos relata que Jesús se apareció a sus discípulos en varias ocasiones después de la Resurrección. Durante esa primera semana, cada vez que se presentó ante ellos, Tomás, llamado el Dídimo, no estaba presente. De hecho, Tomás dudó de que los demás hubieran visto al Señor resucitado, por lo cual se le conoce como Tomás el incrédulo. Él dijo: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos, y meto mi dedo en el lugar de los clavos, y meto mi mano en su costado, no creeré”.
Tomás quedó eclipsado, pasando de ser un seguidor de Jesús que portaba la Luz, a la oscuridad de la incredulidad.
Leemos en el capítulo 21 de Juan:
Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y dijo: “¡Paz a vosotros!”. Luego dijo a Tomás: “Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado. No seas incrédulo, sino creyente”.
Entonces Tomás respondió y le dijo: “¡Señor mío y Dios mío!”.
Jesús le dijo: “Porque me has visto, Tomás, creíste. Bienaventurados los que no vieron, y creyeron”.
¡El eclipse terminó! La proclamación de Tomás fue completa y total: “¡Señor mío y Dios mío!”. Y nota que él no puso sus dedos sobre las marcas de los clavos. Tomás fue transformado de incrédulo a creyente.
La mayoría de los cristianos llegan a Cristo sin ver físicamente a Jesús, pero llegan a creer porque han visto sus obras: el amor en el mundo.
Oremos: Dios todopoderoso y eterno, que fortaleciste a tu apóstol Tomás con una fe firme y segura en la Resurrección de tu Hijo: Concédenos creer tan perfectamente y sin duda alguna en Jesucristo, nuestro Señor y nuestro Dios, para que nuestra fe nunca sea hallada falta ante tus ojos; por medio de aquel que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén.
Una semana después de la resurrección de Jesús, el apóstol Tomás destaca entre el grupo de discípulos por dudar de la Resurrección. Él no está con los demás cuando Jesús se aparece y, cuando intentan convencerlo de que han visto al “Señor Resucitado”, él duda de su palabra. “Si no veo en sus manos la señal de los clavos, y meto mi dedo en el lugar de los clavos, y meto mi mano en su costado, no creeré”. Tomás es conocido para siempre como el “Tomás incrédulo” debido a esta vacilación para creer y aceptar lo que era físicamente imposible.
Supongo que la mayoría de nosotros seríamos igual de escépticos ante una noticia que va en contra de todo lo que conocemos por experiencia. Toda persona que ha sido sepultada ha permanecido en su tumba o reducida a cenizas. Nadie, en nuestra experiencia, así como en la de Tomás, ha vuelto nunca a la vida. La resurrección invita a la duda.
Dudar tiene mala fama. Muchos piensan que es lo opuesto a la fe. En realidad, el miedo es lo opuesto a la fe. La duda es el comienzo del proceso de cuestionamiento y razonamiento que nos lleva a comprender, aceptar y creer. Es el inicio del proceso de la Fe. De la duda surge la pregunta y la oportunidad de razonar, pensar, procesar y enfrentarnos a nuestro miedo. Al dejar de lado nuestros temores, llegamos a un acuerdo con nuestra Fe.
Dudar es una parte normal de nuestro proceso de pensamiento y aprendizaje. Reprimir esa progresión de ideas conduce a malentendidos sobre nosotros mismos y sobre la armonía que deberíamos tener con la vida y el mundo que nos rodea.
Está bien dudar. Está bien cuestionar. Está bien pensar y reflexionar sobre el gran milagro de la Vida. Acepta la invitación que Jesús le extendió a Tomás: “Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado. No seas incrédulo, sino creyente”.
Del Libro de las Horas oramos: Señor Dios nuestro, mi alma está bajo tu cuidado en todo momento y confío en tu Santa Cruz. Tengo a la multitud de santos como mis intercesores ante ti. Eres paciente con todos, no ignores a quienes confían en ti, sino protégelos con paz mediante tu preciosa y santa Cruz. Amén
Portada: Kick off the Cascade, 2019 P. Vazken
https://epostle.net/wp-content/uploads/2024/07/Flicking-the-Man-off-the-Cascade.jpg23522448Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2025-04-30 00:01:552025-04-29 21:01:22De las dudas a la fe
Armodoxy para hoy: Confianza en Dios – Día 33 de Cuaresma
Al acercarnos al final de la Cuaresma, nos preparamos para los días que siguen. En otras palabras, el periodo cuaresmal nos prepara para la vida. Reflexionamos sobre las lecciones de la Cuaresma y estamos ansiosos por ponerlas en práctica.
Nuestro Señor Jesucristo explica claramente que confiar en Dios significa someterse por completo a Su voluntad. Significa permitirle ser Dios. Significa disfrutar la vida que Él nos da, volar con las aves y vestirnos como los lirios del campo. Disfrutar todo lo que Dios nos ha dado requiere que tengamos una fe y confianza total y absoluta en Él, permitiéndole ser nuestro Padre. Una de las enseñanzas clave de la Iglesia Armenia, tal como se expresa en la Divina Liturgia, es que en la antigua alianza Dios era conocido como Señor, pero Jesús estableció una nueva relación, distinta a cualquier otra, para que nos atrevamos a llamar a Dios "Padre". Padre nuestro que estás en el cielo... Si creemos que Él es nuestro Padre, entonces, como Padre celestial, Él cuida de cada parte y aspecto de ese universo.
Ciertamente, siempre tendremos temores y aprensiones sobre el mañana, pero necesitamos disminuirlos y la única forma, la única cura para eso, es la fe. Para fortalecer nuestra fe, para observar realmente los ejemplos que Él nos da, busquemos todos los ejemplos que están claramente a nuestro alrededor. Junto a las aves del cielo y los lirios del campo están las sonrisas sencillas de nuestros hijos, los abrazos cálidos de nuestros seres queridos, las señales monumentales de las montañas, las olas que rompen, la luna y las estrellas; cada una de ellas nos dice, como afirma Albert Einstein: "Dios no juega a los dados con el universo". La vida no ha surgido por azar. No estamos aquí por accidente. Dios nos ama y cuida de nosotros.
Tu acto de caridad hoy es implementar las lecciones de la Cuaresma, reducir tu ansiedad, eliminar tus miedos y confiar en Dios. El sándwich de pimiento rojo asado y berenjena es el manjar cuaresmal cuya receta encontrarás en el enlace a continuación.
Hoy concluimos con una oración del escritor ruso Alexander Solzhenitsyn:
¡Qué fácil me resulta vivir contigo, Señor! ¡Qué fácil me resulta creer en Ti! Cuando mi mente está perturbada y mi razón falla, cuando las personas más inteligentes no ven más allá de esta tarde y no saben lo que se debe hacer mañana –
Tú me otorgas la clara confianza de que existes y de que te encargarás de que no se detengan todos los caminos de la bondad. En la cúspide de la fama terrenal, contemplo con asombro ese sendero a través de la desesperanza – hasta este punto, desde el cual incluso yo he podido transmitir a los hombres algún reflejo de la luz que proviene de Ti.
Y Tú me permitirás seguir haciendo tanto como sea necesario hacer. Y en la medida en que no lo logre – eso significa que Tú has asignado la tarea a otros. Amén
https://epostle.net/wp-content/uploads/2025/04/Trusting-God-670.jpg11251125Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2025-04-04 00:01:512025-04-03 21:56:24Confianza en Dios – Día 33 de Cuaresma
Jesús nos invita a la perfección. La invitación en sí misma es abrumadora. La definición de ser humano implica imperfección. ¿Cómo podemos, entonces, esforzarnos por algo que es inalcanzable? ¿De qué trata esta expectativa poco realista?
En el mismo pasaje que hemos estado analizando esta semana, leído el Domingo de la Expulsión, Jesús dice: "Porque os digo que si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos". Los escribas y fariseos eran hombres instruidos en la ley, que conocían las escrituras de memoria, lo que podríamos llamar detalles profundos y las complejidades de la Ley. Definitivamente, habrían ganado cualquier concurso de conocimientos. Sin embargo, Jesús no estaba satisfecho con su enfoque de la Fe. Para ellos, la Fe se había convertido en un ritual sin sentido. Como dice el refrán, la confianza da asco, y parecía que estaban demasiado familiarizados con la letra de la ley hasta el punto de que perdió su significado.
La Iglesia Armenia identifica a los santos como seres humanos que han superado el desafío de la vida. Como tales, son modelos, ejemplos para nuestra vida. Hoy, te ofrezco esta oración/meditación de San Gregorio de Narek para que te enfoques y te hagas la pregunta difícil sobre tu fe: ¿cómo describes tu relación con Dios?
De San Gregorio de Narek
La fe, esa palabra feliz y favorecida, que perdura para siempre inmaculada e ilimitada, honrada junto con la caridad y la esperanza, trae las recompensas de una visión verdaderamente clara, sabiduría perfecta, conocimiento de Dios y familiaridad con el Altísimo. Porque si la fe de un grano de mostaza puede arrojar una gran montaña a las profundidades del mar, entonces verdaderamente debemos aceptarla como el primer paso hacia la vida eterna. La fe, esta forma de adoración simple y clara, significa dejar de lado la duda para ver el futuro y lo oculto con el ojo del alma. La fe es honrada en una gloriosa trinidad con la caridad y la esperanza. Porque si ves estos tres como aspectos distintos de un mismo misterio, serás magnificado para siempre en Dios. Y si crees, amarás y a través del amor tendrás esperanza en sus recompensas invisibles. Gloria a él por siempre. Amén. (Traducido por Thomas J. Samuelian)
Hoy, realiza un acto que demuestre tu Fe. Y ayuna o abstente de aquello que ritualiza tu Fe hasta el punto de dejarla sin sentido.
Hoy tenemos ensalada de col morada en el menú. Disfrútala y continuaremos mañana.
https://epostle.net/wp-content/uploads/2025/03/Model-646.jpg11251125Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2025-03-12 00:01:252025-03-11 18:33:20Modelo – Día 10 de 40
Jesucristo fue el primer revolucionario no violento. Él provocó una revolución —un cambio, un giro en la comprensión— sin recurrir a la fuerza física. Todo lo contrario, él enfrentó la fuerza física. Sus enseñanzas han sido adoptadas por muchos para lograr cambios —cambios fundamentales— en naciones, sistemas políticos y, por supuesto, en la persona. Durante el siglo pasado, figuras como Mahatma Gandhi, Martin Luther King, Jr. y Nelson Mandela implementaron principios de resistencia no violenta para liberar a los pueblos de la opresión.
Armenia y sus líderes adoptaron estos principios desde el principio. Las enseñanzas de Jesús, tal como se expresan en el Sermón de la Montaña (Mateo 5-7), no son para los débiles ni para los mansos. Estoy convencido de que el rey armenio Tiridates del siglo IV, quien tenía ejércitos (¡en plural!) bajo su mando, quien comprendía la fuerza y la diplomacia, quien entendía la estrategia militar… estoy convencido de que Tiridates aceptó el cristianismo porque lo vio como un poder para la victoria y no para la rendición. Proclamó a Armenia como la primera nación cristiana en el año 301 d.C. porque vio que la fuerza de esta Fe, basada en el mensaje de Jesucristo, consistía en vencer al mal con el poder del amor. ¡Él comprendió el poder de la resurrección sobre la muerte!
Ese enfoque en la resurrección es el vínculo que une a los líderes religiosos que hemos analizado esta última semana, desde Martin Luther King hasta Khrimian Hayrik, pasando por Gregorio el Encadenado y el Catolicós Vazken I de bendita memoria. Podríamos citar a muchos más. Todos ellos estaban convencidos de que la resurrección era posible después de la crucifixión porque creían en la Resurrección de Cristo. Compartían una convicción común en el poder del cristianismo a través de la Resurrección. Esa convicción es lo que hizo que su liderazgo fuera real, incuestionable y digno de seguir.
Es la misma convicción que poseían los Santos Apóstoles, una convicción que dio testimonio del poder de Cristo y llevó a las personas a la Fe. Cada uno de los Apóstoles fue hacia su muerte proclamando la Resurrección como verdad. No arriesgas tu vida por una mentira. Si la Resurrección de la que fueron testigos fuera una mentira, no habrían muerto de una forma tan tortuosa. Tampoco existía presión social para decir la verdad. Los Apóstoles estaban separados por la distancia; uno en Roma, otro en Etiopía, en la India, en Armenia y en otros lugares del mundo. Cada uno, a su manera, fue hacia la muerte por la verdad. Eso es convicción. Es el elemento que los historiadores no mencionan, pero la prueba de la experiencia armenia, es decir, la Armodoxia, es un testimonio vivo de esa Fe.
Hoy rezamos una oración de San Mesrob Mashdots: Rey poderoso, refugio de los sedientos, Salvador de los afligidos, que sucumbiste al sufrimiento por nosotros a manos de los gobernantes. Impide que Satanás esclavice a aquellos a quienes Tú has salvado. Prohíbe al Maligno buscar refugio en la Casa de Dios. Con tu amor divino, ten misericordia de tu creación. Amén
Una semana después de la resurrección de Jesús, el apóstol Tomás destaca entre el grupo de discípulos por dudar de la Resurrección. Él no está con los demás cuando Jesús se aparece y, cuando intentan convencerlo de que han visto al “Señor Resucitado”, él duda de su palabra. “Si no veo en sus manos la señal de los clavos, y meto mi dedo en el lugar de los clavos, y meto mi mano en su costado, no creeré”. Tomás es conocido para siempre como el “Tomás incrédulo” debido a esta vacilación para creer y aceptar lo que era físicamente imposible.
Supongo que la mayoría de nosotros seríamos igual de escépticos ante una noticia que va en contra de todo lo que conocemos por experiencia. Toda persona que ha sido sepultada ha permanecido en su tumba o reducida a cenizas. Nadie, en nuestra experiencia, así como en la de Tomás, ha vuelto nunca a la vida. La resurrección invita a la duda.
Dudar tiene mala fama. Muchos piensan que es lo opuesto a la fe. En realidad, el miedo es lo opuesto a la fe. La duda es el comienzo del proceso de cuestionamiento y razonamiento que nos lleva a comprender, aceptar y creer. Es el inicio del proceso de la Fe. De la duda surge la pregunta y la oportunidad de razonar, pensar, procesar y enfrentarnos a nuestro miedo. Al dejar de lado nuestros temores, llegamos a un acuerdo con nuestra Fe.
Dudar es una parte normal de nuestro proceso de pensamiento y aprendizaje. Reprimir esa progresión de ideas conduce a malentendidos sobre nosotros mismos y sobre la armonía que deberíamos tener con la vida y el mundo que nos rodea.
Está bien dudar. Está bien cuestionar. Está bien pensar y reflexionar sobre el gran milagro de la Vida. Acepta la invitación que Jesús le extendió a Tomás: “Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado. No seas incrédulo, sino creyente”.
Del Libro de las Horas oramos: Señor Dios nuestro, mi alma está bajo tu cuidado en todo momento y confío en tu Santa Cruz. Tengo a la multitud de santos como mis intercesores ante ti. Eres paciente con todos, no ignores a quienes confían en ti, sino protégelos con paz mediante tu preciosa y santa Cruz. Amén
Portada: Kick off the Cascade, 2019 P. Vazken
https://epostle.net/wp-content/uploads/2024/07/Flicking-the-Man-off-the-Cascade.jpg23522448Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2024-07-24 00:01:312024-07-23 21:12:46Está bien dudar
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