Adviento 28-50: Ayuno
Día 28 de 50 de Adviento: Ayuno
El pasaje de hoy habla sobre el tercer miembro de la trinidad de expresiones de fe. En esta parte del Sermón del Monte, Jesús habló sobre los actos de caridad y luego sobre la oración. Y hoy, continúa con…
Cuando ayunes, no pongas cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro para mostrar a los hombres que ayunan. De cierto te digo que ya tienen su recompensa. Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. (Mateo 6:16-18)
El ayuno es la tercera expresión de fe que el Señor explica que es entre tú y tu Creador.
El ayuno es una privación física de alimentos. Al igual que la oración y los actos de caridad, el ayuno es un elemento más necesario en la vida del cristiano. Jesús no solo lo enseñó, sino que practicó el ayuno, más notablemente durante su período de 40 días de retiro en el desierto después de su bautismo y antes de comenzar su ministerio.
El ayuno fortalece la voluntad y la determinación de un individuo. Durante un ayuno, uno siente hambre, a veces acompañada de dolor. Es en esos momentos de anhelo físico cuando comprendemos las palabras de Jesús durante su ayuno de 40 días: “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”.
Un llamado al ayuno y a la oración es un llamado a conocer tus fortalezas y tus límites. Es necesario para preparar y fortalecer tu ser interior para la guerra espiritual. Detrás de todas las guerras físicas que existen, hay batallas espirituales aún más grandes de las que no puedes escapar. A menudo, buscas fuera de ti mismo las soluciones a tus miedos y problemas. Cada uno de nosotros tiene dentro de sí la capacidad de ser parte de la solución.
Oremos, Señor y Dios, Jesucristo. Antes de comenzar tu santo ministerio aquí en la tierra, te retiraste y ayunaste. Nos enseñaste que no vivimos solo de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Que esas palabras sacien nuestra hambre de justicia y fortalezcan nuestra alma y conciencia para mantenernos firmes por la paz y el entendimiento. Te damos gracias junto con el Padre y el Espíritu Santo. Amén.
Portada: Luna y Gregory Beylerian, 2023


2023 P. Vazken
2009 P. Vazken Movsesian
2013 Epostle.net
2025 P. Vazken
2014 Gregory Beylerian

2023 Epostle.net
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