El mensaje de hoy nos llega del Arzobispo Hovnan Derderian.
La Cuaresma es un viaje de transformación. Es un retorno a Dios, una sanación del alma y una preparación para el encuentro con Cristo resucitado. Invita a los fieles a pasar del arrepentimiento a la renovación, de la lucha a la resurrección y de la muerte a la vida. La Cuaresma comienza con un examen de conciencia honesto, algo que cada uno de nosotros puede practicar en los momentos de tranquilidad de nuestra vida diaria: en casa, en el trabajo y con nuestra familia. A través de la oración, Dios nos concede el valor y la sabiduría para limpiar nuestra alma y nuestra mente, haciendo de nuestro corazón una morada digna para Él.
“Porque Dios está con nosotros”.
Cada mañana, repito estas palabras como la oración de mi corazón. Me recuerdan que Dios camina con nosotros en cada momento, ordinario o extraordinario, de la vida. Le agradezco por guiar mis pensamientos y mis pasos, ayudándome a esforzarme por llevar una vida pura y significativa.
Solo en Dios encontramos la verdadera paz y propósito. Cuando vivimos conscientes de Su presencia, nos vemos abrazados por Su amoroso cuidado y nuestros corazones se llenan de una alegría que las palabras no pueden expresar por completo.
“Porque Dios está con nosotros”.
Elige un momento mañana —por la mañana, al mediodía o por la noche— para repetir en silencio “Porque Dios está con nosotros” y deja que centre tus pensamientos, guiándote a vivir con paz y propósito durante todo el día.
De las Meditaciones de Cuaresma 2026 del Arzobispo Hovnan Derderian. El Arzobispo Hovnan sirve como Primado de la Diócesis Occidental de la Iglesia Armenia de América del Norte.
https://epostle.net/wp-content/uploads/2026/02/GourgenCross.jpg540375Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2026-02-17 00:01:132026-02-16 19:50:46Dios está con nosotros
Mantente atento a los mensajes diarios de Armodoxy para hoy, que te guiarán durante este periodo tan importante, o explora los numerosos programas de Cuaresma de la amplia biblioteca de Epostle, que incluyen 40 días para sanar, 40 días hacia la Divina Liturgia y 40 días del camino cuaresmal.
Los mensajes de Cuaresma 2026 comienzan el lunes 16 de febrero en Epostle.net
El periodo justo antes de la Semana Santa se llama Cuaresma. Es un tiempo para la reflexión y la autoevaluación. La Iglesia guía al creyente a través de este periodo ofreciéndole medios de autodisciplina e instrucción.
¿Cuándo?
La Cuaresma comienza el lunes siguiente a Poon Paregentan (Día de la Buena Vida) y continúa hasta el viernes anterior al Domingo de Ramos. Este año, la Gran Cuaresma 2026 comienza el 16 de febrero y termina el 27 de marzo de 2026, justo antes de la Semana Santa.
El propósito
Durante el periodo de 40 días de Cuaresma, se te llama a reducir tu vida a lo esencial. Debes preguntarte: ¿qué es realmente necesario para vivir? Descubrirás que gran parte de la vida se compone de excesos que saturan nuestras vidas y nuestros valores. Cuando fue tentado en el desierto, nuestro Señor Jesús nos recordó que "no solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios".
Restricciones dietéticas
Parte del camino cuaresmal implica "renunciar" a ciertos alimentos. En la Iglesia Armenia, se te llama a abstenerte de todos los alimentos que provienen de animales. Esto incluye todos los productos de origen animal, como carnes, leche y lácteos, huevos, aves, pescado, etc. ¡Cualquier cosa que provenga de un animal! ¡Encuentra recetas cuaresmales! 40 de ellas
La dieta es solo una pequeña parte de la Cuaresma. Jesús nos instruye: "No es lo que entra por la boca lo que contamina a la persona, sino lo que sale de la boca lo que la contamina" (Mateo 15:11). Con este espíritu, se te pide que examines el contenido de tu carácter y actúes con caridad.
Lo más esencial
Ciertamente, el AMOR debe ser el centro de tu camino cuaresmal, porque es el único ingrediente de la vida que le da sentido y propósito a nuestra existencia. El amor es la necesidad vital que debes cultivar y nutrir durante la Cuaresma para que se convierta en el propósito principal de tu existencia después de este periodo. Aunque la abstinencia y las restricciones son una parte de la Cuaresma, la tarea más importante para ti como creyente es vivir en amor y armonía con tu familia, tus amigos y la naturaleza.
Servicios de la Iglesia
Incluso la iglesia física en la tradición armenia cambia su apariencia exterior durante la Cuaresma. Se corre la cortina frente al altar para recordarnos que el pecado nos impide disfrutar verdaderamente de Dios. La oración "Havadov Khosdovanim" (= Confieso con fe) se ofrece de manera especial. San Nersess Shnorhali, el Catolicós del siglo XII, escribió este conjunto de 24 oraciones, consideradas entre las más poderosas de la Iglesia Armenia. Al seguir los servicios, las prácticas y la vida de oración de la Iglesia Armenia, encontrarás lo más esencial de los goces de la vida. La paz a través de Dios se comprende y la Cuaresma se convierte en un preludio de la verdadera experiencia cristiana.
Domingos de Cuaresma
Cada domingo de Cuaresma tiene un nombre único junto con un mensaje especial:
15 de febrero: Poon Paregentan: Un día de buena vida, para recordarnos cómo Dios quería que disfrutáramos de la vida y de Sus bendiciones. (Lee Mateo 5-7)
22 de febrero: El Domingo de la Expulsión nos recuerda cómo el pecado entra en nuestras vidas y nos impide experimentar lo mejor de la vida y la plenitud de Dios. (Génesis 1-3)
1 de marzo: Domingo del Pródigo: La historia del Hijo Pródigo nos enseña que, sin importar cuánto nos alejemos del bien de la vida, siempre hay esperanza de ser uno con Dios. Su amor es infinito e incondicional. (Lucas 15:11…)
8 de marzo: Domingo del Administrador: Dios nos ha dado una vida llena de responsabilidades. ¿Cómo administramos nuestras vidas, nuestras familias y a nosotros mismos? (Lucas 16)
15 de marzo: Domingo del Juez: La perseverancia y la necesidad de estar en comunión constante con Dios se revelan a través de un juez injusto y sin rectitud, quien es el centro del mensaje de este día. (Lucas 18)
22 de marzo: Adviento: Cristo regresa a la Tierra para juzgar a los vivos y a los muertos. ¿Cómo podemos estar preparados? ¡Escucha el mensaje de su primera venida! (Mateo 25)
29 de marzo: Domingo de Ramos: Entramos en la Semana Santa. La entrada triunfal de nuestro Señor en Jerusalén también señala el comienzo de los días más santos del cristianismo. (Mateo 26 en adelante)
https://epostle.net/wp-content/uploads/2026/02/Screenshot_15-2-2026_74615_.jpeg678567Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2026-02-16 00:14:562026-02-15 23:36:51¡Ya llegó la Cuaresma!
Armodoxy para hoy: Terminado y adelante – Día 40 de Cuaresma
¡Felicidades! Has llegado al final del camino cuaresmal. Hace cuarenta días comenzamos esta travesía y hoy llega a su fin, marcando tu transición. Tu recompensa te espera. Es la vida, pero con un nuevo enfoque; has descubierto lo que es importante, lo esencial en la vida. No solo lo mínimo para sobrevivir, sino lo mejor de la existencia: una vida llena de propósito y significado, bendecida por Dios y en armonía con todo lo que te rodea, ahora está a tu alcance.
Al final de sus cuarenta días en el desierto, Jesús dio tres respuestas al Tentador que estoy seguro resuenan contigo hoy. Primero, dijo: “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios”. Segundo: “Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás”. Y finalmente: “No tentarás al Señor tu Dios”. (Lucas 4)
Estas palabras ya no son solo el remate de una historia, sino que, para la persona que ha completado el camino cuaresmal y sus ejercicios, son el fundamento para seguir adelante en la vida. Has descubierto que la Cuaresma no se trata de las necesidades básicas de la vida, sino de lo esencial de la vida. Los cuarenta días han terminado y frente a ti quedan 325 días que deben construirse sobre estas enseñanzas.
Recuerdo que uno de nuestros profesores de psicología mencionaba que el objetivo de la terapia es eliminarte a ti, el terapeuta, de la vida del paciente. Lo mismo puede decirse del camino cuaresmal. La Cuaresma en sí misma solo está ahí para ayudarte, para guiarte, pero el evento principal es la vida misma. La Cuaresma existe para impulsarte y prepararte para vivir, tal como las muletas después de una cirugía de pierna son necesarias para sostenerte y apoyarte, hasta que llega el momento en que las dejas y caminas por tu cuenta.
La vida está frente a ti. Estás preparado. Has llenado tu vida con mayores actos de caridad, una vida de oración más profunda y ayuno. No te detengas porque la Cuaresma termine. Mañana comienza la Semana Santa, hacemos la transición al periodo más sagrado en la vida de un cristiano. Estás listo para recibirlo y vivirlo, con la pasión, el juicio, la sentencia, la crucifixión y, lo más importante, la Resurrección de Cristo. La vida de Cristo tendrá un nuevo significado para ti, ya que la Cuaresma ha agudizado tus sentidos para que ahora camines con Cristo en el camino a la Cruz y saludes a la Tumba Vacía.
Celebra esta noche con la receta del Día 40: ensalada de jícama; puedes encontrar la receta en el enlace de abajo. Que Dios te bendiga.
Oramos con el Libro de Horas de la Iglesia Armenia: Recibe, Dios grande y todopoderoso, estas oraciones y este servicio. Haz que tu luz de justicia y sabiduría brille sobre nosotros y conviértenos en hijos e hijas de la luz y del día, para que en la piedad podamos llevar nuestra vida y cumplirla sin ofensa, pues Tú eres nuestro ayudador y Salvador, y a Ti te corresponde la gloria y el honor. Amén.
Portada: Atardecer sobre Armenia Occidental, 2014 Gregory Beylerian
https://epostle.net/wp-content/uploads/2025/04/Sunset-over-Western-Armenia.jpg5351125Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2025-04-11 00:01:452025-04-11 09:28:16Hecho y adelante – Día 40 de 40
Armodoxia para hoy: No todo lo que brilla es oro – Día 36 de Cuaresma
Estamos en los últimos días de la Cuaresma y ha llegado el momento de consolidar y resumir lo que hemos aprendido, para que estas lecciones formen parte de nuestra vida en el mundo post-cuaresmal. Podemos comenzar este proceso de resumen observando los personajes y eventos de las últimas semanas, concretamente las parábolas del hijo pródigo, el administrador deshonesto, el juez injusto y, ayer, la venida de Jesucristo. En el caso de los personajes, el pródigo, el administrador y el juez, son personas que difícilmente consideraríamos modelos de carácter y ética. Sin embargo, Jesús los elige como los "héroes" de sus historias. Solo Jesús puede tomar algo engañoso o de imagen negativa y transformarlo en un ejemplo para nuestras vidas y nuestra forma de vivir. En el caso del evento, la segunda venida de Cristo, solo Jesús puede cambiar la conversación sobre el miedo y las catástrofes del fin del mundo por una discusión sobre la preparación, viviendo los eventos de la primera venida de Jesús.
En pocas palabras, durante las últimas semanas se nos ha desafiado a mirar más allá de nuestros prejuicios y a entender que hay algo que aprender de cada encuentro.
William Shakespeare escribió: "No todo lo que brilla es oro" (El mercader de Venecia). Podemos darle la vuelta a esto para decir que no todo lo que parece opaco es estaño. Tenemos algo que aprender de cada uno de nuestros encuentros, de la variedad de personas que conocemos. Jesús nos invita a interactuar con nuestro mundo y a comprender que existe una oportunidad de aprender y crecer de todos, considerando que cada persona es un hijo de Dios.
Con estas personas éticamente "feas", Jesús comparte un poco de belleza sobre ellas para enseñar acerca del Reino de los Cielos. Con el evento de la segunda venida, nos dio una nueva perspectiva sobre cuál es el verdadero mensaje de este acontecimiento.
El acto de caridad de hoy consiste en repasar los encuentros con el pródigo, el administrador y el juez. Lee las historias en Lucas 15, 16 y 18 respectivamente. Ayuna de pensamientos que simplifiquen a estos personajes. ¿Cuáles son tus conclusiones? Esta noche, el mutabbel está en el menú de Cuaresma. Consulta la receta en el siguiente enlace.
Ora: Padre Celestial, a medida que me acerco al final de la Cuaresma, cuídame y dirige mi camino para hacer de las lecciones de este tiempo la guía de mi vida. Amén.
https://epostle.net/wp-content/uploads/2025/04/all-that-gotters-is-not-gold.jpg10241024Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2025-04-07 00:01:222025-04-06 22:07:18No todo lo que brilla es oro – Día 36 de 40
Armodoxia para hoy: Victoria con visión de futuro – Día 34 de Cuaresma
En este último sábado de la Cuaresma, la Iglesia Armenia conmemora el ingreso de San Gregorio el Iluminador en Khorvirab, o "el Pozo Profundo", un lugar de exilio y castigo. Se encuentra a los pies del monte Ararat y está marcado por una iglesia sobre el espacio sagrado. San Gregorio fue sentenciado allí por el delito capital de difundir el Evangelio cristiano en Armenia. Durante trece largos años permaneció en ese calabozo subterráneo, siendo alimentado y cuidado por la oración y el amor de una joven fiel que se había convertido al cristianismo. Él encontró la fuerza, esa que viene del interior, para desafiar al sistema y permanecer fiel a los principios y creencias que son el núcleo del cristianismo. Mientras tanto, el Evangelio de Cristo se había plantado y florecía ahora en el corazón de esta joven. Tanto San Gregorio como esta joven, Khosrovidughd, mostraron una fuerza física e interior, y hoy recordamos esa fortaleza.
Durante este periodo de Cuaresma hemos mirado hacia nuestro interior para encontrar las necesidades básicas de la vida y hemos descubierto la fuerza que proviene de diversas prácticas. Aprendimos que el ego debe dejarse de lado o perderse si queremos ver las maravillas de Dios. Nos desafiamos a descubrir dónde reside nuestra fuerza interior. Una vez descubierta, usamos esa fuerza para impulsarnos hacia adelante, para asegurarnos de que los principios de nuestra fe no se tambaleen.
La conmemoración de la entrada de San Gregorio al Pozo debería recordarnos los muchos "pozos", prisiones y calabozos en nuestras vidas. Es fácil culpar a otros por esas caídas, pero no debemos ignorar nuestro papel en la creación de algunas de esas prisiones. Sí, incluso San Gregorio pudo haber actuado de otra manera, pero no lo hizo y, por lo tanto, es responsable de haber estado en Khorvirab. Por muy nobles que sean las razones de nuestras acciones, somos parte de una ecuación que tiene recompensas o consecuencias al otro lado del signo igual.
A medida que maduramos en la fe, entendemos que existen consecuencias serias, si no ramificaciones, en cada decisión que tomamos. Tal como fue el caso de San Gregorio, si nos mantenemos firmes en nuestros principios, es posible que enfrentemos pozos en nuestras vidas.
Sentado aquí hoy, a más de 1700 años de distancia de San Gregorio, tenemos un punto de vista privilegiado. La historia puede traducirse en la ventaja de la visión de futuro. Sabemos que San Gregorio fue castigado en Khorvirab –el Pozo–, pero también conocemos la historia de que fue liberado y, como resultado, tuvo lugar la conversión de Armenia, convirtiéndola en la primera nación cristiana de la Tierra. De las acciones de la sentencia de muerte de San Gregorio, se le dio a un pueblo la oportunidad de vivir.
Esta visión de futuro es un regalo de Dios. Es la capacidad de estar en un punto de la historia y ver otro. Estar en Viernes Santo mirando hacia la Cruz con visión de futuro y ver la Resurrección es nuestro llamado. A través de la crucifixión de San Gregorio, tuvo lugar la resurrección de una nación. Verdaderamente, la visión de futuro es un don cristiano porque vemos las crucifixiones a través del lente que revela la resurrección. Vemos la tumba vacía de Pascua mientras estamos de pie ante la cruz del Calvario en Viernes Santo. A veces los pozos de la vida son muy, muy profundos, que es el significado de la palabra Khorvirab. Luchamos por superar nuestras dificultades. Buscamos un destello de luz que venga de arriba, un poco de luz para mantenernos enfocados en la esperanza de salir de la zanja. Apelamos a la visión de futuro para ver los rayos de luz que vienen hacia nosotros.
Esta visión de futuro mantuvo vivo a San Gregorio. Él estaba seguro de la resurrección después de su crucifixión.
Tu acto de caridad es levantar la cabeza y ver las resurrecciones a partir de tus desafíos. Ayuna de la creencia de que la crucifixión es el final del camino. En tu mesa de Cuaresma hay un aperitivo de frijoles rojos para empezar. Su receta está en el enlace de abajo.
Oramos con una oración que nos dio el padre y santo patrón de la Iglesia Armenia, San Gregorio el Iluminador:
Bendito sea tu amor por la humanidad, mi Señor y Salvador Jesucristo. Sálvame de mis enemigos, pues como leones gruñen y rugen buscando devorarme. Ahora, mi Señor, haz brillar tu luz y destruye su poder. Dios exaltado, el único sin pecado, concédeme a mí, este pecador, tu abundante compasión. Sálvame a mí, este malvado, por la gracia de tu misericordia; recíbeme en el paraíso junto a los perfectamente justos. Recibe las oraciones de este tu siervo pecador por la intercesión de los santos que te son agradables, Jesucristo nuestro Señor. Gloria a ti con el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
https://epostle.net/wp-content/uploads/2023/06/DSC04313-scaled.jpg19202560Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2025-04-05 00:01:362025-04-04 22:29:10Victoria visionaria – Día 34 de la Cuaresma
Armodoxy para hoy: Las condiciones de la oración – Día 30 de Cuaresma
Gran parte de tu vida ha cambiado durante esta Cuaresma y, en estos últimos días, tu vida de oración ha madurado. Tus oraciones se convierten en llamados a la acción para hacer realidad los sueños que están profundamente arraigados en tu corazón, y no en deseos basados en los caprichos del momento.
El modelo de la oración del Señor, el "Padre Nuestro", es la oración por excelencia, tanto por su autor como por su estructura. Se centra en todo lo que es necesario para nosotros, incluyendo una condición.
Pedimos el perdón de Dios en la medida en que perdonamos a los demás. Decimos: "Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden". Para recibir el perdón de nuestro Padre, tenemos que perdonar a los demás. Si perdonamos parcialmente, seremos perdonados parcialmente. Si perdonamos por completo, podemos esperar el mismo perdón para nuestros pecados.
El perdón es una parte tan importante de la vida de oración que Jesús repite esta condición después de enseñarnos el Padre Nuestro. En los versículos que siguen, verás que Jesús explica: "Porque si perdonas a otras personas sus ofensas, tu Padre celestial también te perdonará a ti. Pero si no perdonas a otras personas, entonces tu Padre no perdonará tus ofensas". (Mateo 6:14-15)
La eficacia de la oración se basa en que tengas un corazón limpio. Por esta razón, el perdón está directamente asociado con la instrucción de orar. Aún más específicamente, Jesús nos instruye: ...Cualquiera que diga a este monte: “Quítate y arrójate al mar”, y no dude en su corazón, sino que crea que se hará lo que dice, le será hecho. Por tanto, les digo que todo lo que pidan orando, crean que lo recibirán, y lo tendrán. Y cuando estén orando, si tienen algo contra alguien, perdónenlo, para que también su Padre que está en los cielos les perdone a ustedes sus ofensas. Pero si ustedes no perdonan, tampoco su Padre que está en los cielos les perdonará sus ofensas. (Marcos 11:23-26)
La oración es efectiva cuando surge de un corazón limpio, uno que ha sido purificado del pecado. Aquí aprendemos que la limpieza del corazón comienza cuando perdonamos a los demás.
El acto de caridad hoy es perdonar, simple y llanamente. Cualquier persona que te haya lastimado necesita ser perdonada hoy, antes de que sigas adelante. Ayuna de ira.
Consiéntete hoy con un postre de arroz con cerezas; encontrarás la receta a continuación.
Rezamos: Señor, ayúdame a perdonar. Me abro a ti. Tú me has perdonado no solo siete veces, sino setenta veces siete. Ahora, infunde en mí un corazón que avance con perdón para que mis oraciones tengan sentido. Amén.
https://epostle.net/wp-content/uploads/2025/04/Pismo-e1742486505396.jpg8441125Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2025-04-01 00:01:492025-04-01 21:35:21Las condiciones de la oración – Día 30 de 40
Armodoxy para hoy – Ordenando nuestras oraciones – Día 28 de Cuaresma
De los domingos de Cuaresma, tres llevan el nombre de parábolas que destacan personajes cuestionables. Durante los dos últimos domingos conocimos al Hijo Pródigo y al Administrador Deshonesto. Completando la trilogía de domingos de parábolas, la dedicación de este día 28 de Cuaresma es para el Juez Inicuo. Las tres parábolas provienen de nuestro Señor y se encuentran en el Evangelio de Lucas, capítulos 16, 17 y 18, respectivamente.
El juez inicuo es un hombre que, como explica Jesús, no temía a nadie, ni siquiera a Dios, ni le importaba lo que pensaran los demás. En el pueblo donde ejercía como juez, una viuda acudía a él constantemente para suplicarle que escuchara su caso. Durante un tiempo él se negó, pero finalmente se dijo: “Aunque no temo a Dios ni me importan los hombres, como esta viuda no deja de molestarme, le haré justicia para que no termine agotándome”. Jesús concluye su parábola con una declaración interesante. Dice: “Escuchen lo que dice el juez injusto. ¿Acaso Dios no hará justicia a sus elegidos que claman a Él día y noche? ¿Los hará esperar? Les aseguro que les hará justicia, y pronto”.
Ciertamente, esta es una historia extraña, al menos en apariencia. A primera vista, podrías pensar que Jesús compara a Dios con este juez inicuo e injusto. Siguiendo ese paralelo, te inclinas a creer que Dios puede ser cansado o desgastado. Es como si, al orar repetidamente, Dios finalmente accediera a nuestras necesidades y deseos. Así que sigue orando, mantente persistente. ¡Persevera como la anciana! ¡Y al final, Dios se cansará de escucharte y cambiará de opinión! Sí, es extraño, y quizás por esa razón el evangelista San Lucas escribe unas palabras de explicación como prefacio a la parábola. Dice: “Jesús contó esta parábola a sus discípulos para mostrarles que siempre deben orar y no desmayar”. La narración de San Lucas sugiere que en su tiempo, al igual que hoy, existe una idea errónea sobre la naturaleza de la oración.
Cuando Jesús nos enseña el “Padre Nuestro”, advierte: “No multipliquen las palabras. Su Padre celestial ya sabe lo que necesitan. Por lo tanto, cuando oren, oren así: Padre nuestro, que estás en el cielo...”. Pensemos en esto por un momento. Si nuestro Padre celestial sabe lo que necesitamos, ¿por qué deberíamos orar? Esta pregunta revela que tenemos un malentendido sobre la oración.
La oración no es simplemente una conversación con Dios. Oramos porque necesitamos una conversación con nosotros mismos. Dios ya conoce los deseos de nuestro corazón. Él conoce nuestras necesidades y, como un padre amoroso, quiere lo mejor para nosotros. La verdadera pregunta es: ¿conocemos nosotros nuestras necesidades? Puede sonar extraño, pero a menos que tengas un enfoque verdadero en tu vida, es cuestionable si sabes cuáles son tus necesidades. Por eso, tenemos la Cuaresma, anualmente, para realinearnos con Dios y con nosotros mismos.
El acto de caridad hoy consiste en acercarte a alguien con una necesidad evidente: un paciente en el hospital, una persona en la calle, un amigo afligido. Sin ser intrusivo y sin preguntarles, ¿puedes comprender cuáles son sus necesidades? Ayuna de oraciones que parecen listas de compras.
Prueba los champiñones al limón y ajo para la comida de Cuaresma de esta noche con la siguiente receta.
Oramos: Señor Dios nuestro, conoces nuestras necesidades y deseos mejor que nosotros mismos. Abre mi corazón a Tu amor para que pueda confiar en que Tú estás al mando. Amén.
Armodoxia para hoy: Escuchar la dirección – Día 26 de Cuaresma
Un buen administrador siempre escucha la dirección que le da su superior, la procesa y la sigue de una manera que refleja su propia personalidad para lograr el objetivo.
Recuerdas hace unas semanas cuando leímos que Jesús dice: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”, pensamos en ello en términos de lo esencial, de lo mínimo indispensable. Pero hoy eso ha cambiado porque nosotros hemos cambiado desde que leímos ese pasaje por última vez. El desafío de hoy, en este día 26 de Cuaresma, es mirar realmente esas mismas palabras “…de toda palabra que sale de la boca de Dios…” como la bendición, como la plenitud de Dios hablándole a nuestros corazones, a nuestros oídos que escuchan desde adentro y ahora actúan. Nos preguntamos: si Dios nos está hablando, si Dios está dirigiendo nuestros caminos, ¿cómo podríamos equivocarnos? ¿Es posible que nos lleven en la dirección equivocada? ¿Podemos pensar que nuestras acciones como administradores, como gestores de esa vida dada por Dios, pueden ser algo que no sea productivo? Será una vida llena de belleza, de ambiente, de amor. La vida que vivimos hoy es una vida abundante. “He venido para que tengan vida”, dijo el Señor, “y para que la tengan en abundancia”. (Juan 10:10) Una vida con Cristo es una vida en amor. Es una vida de abundancia que tiene todo lo que necesitas.
Tu acto de caridad es escuchar con atención el llamado de Dios. Ayuna de palabras o sonidos que te alejen del amor de Dios.
El menú de hoy son fideos fríos en salsa picante de sésamo; la receta está en el enlace de abajo.
Oramos: Señor, abre mis oídos a los sonidos de la justicia. Desde el día en que fui ungido ante la santa pila bautismal, mis oídos han anhelado el sonido de Tu palabra, Tu alegría y Tu presencia. Mantén mis receptores abiertos y despejados para captar incluso Tus susurros más leves en el clamor de quienes tienen necesidad. Amén.
https://epostle.net/wp-content/uploads/2025/03/Listen-creek--scaled.jpg19202560Vazken Movsesianhttps://epostle.net/wp-content/uploads/2022/07/final_logo_large_for_epostle_web-300x189.pngVazken Movsesian2025-03-28 00:01:272025-03-20 08:47:39Escuchar la dirección – Día 26 de 40
Armodoxy para hoy: Talentos recibidos – Día 23 de Cuaresma
Comenzamos esta semana con la Parábola del Administrador Infiel (Lucas 16), la cual nos llevó a una reflexión sobre la mayordomía. Continuamos hoy preguntándonos: ¿cuáles son los talentos que poseemos? ¿Cómo podemos usarlos? ¿Cómo podemos mejorar nuestras propias vidas, así como las de nuestras familias, amigos y comunidad usando esos talentos? Dios nos ha dado los recursos que necesitamos para enfrentar la vida. Nos ha dado la capacidad, la fuerza y el valor para seguir adelante. ¡Nos ha dado el aliento! También nos ha dotado de talentos. ¿Cantas o tocas música? ¿Eres capaz de crear algo? ¿Tienes habilidades de razonamiento y lógica? ¿Puedes invertir? ¿Puedes generar dinero? ¿Puedes sanar? ¿Puedes consolar? ¿Puedes caminar en armonía con los demás? Estos son dones de Dios.
Jesús dice: “El que ha sido fiel en lo poco, en lo mucho será puesto”. ¡Toma tu talento y crea! Inviértelo y multiplícalo, sea cual sea tu talento. Como embajador de Dios, es decir, embajador del Amor, ahora tienes la responsabilidad de usar tus talentos sabiamente para llevar la presencia de Dios a tu propia vida, así como a la vida de quienes te rodean: tu familia, tus amigos y, en última instancia, el mundo.
Existe una disposición sobre el uso de nuestros talentos que a menudo se olvida: no tienes derecho a ignorar tus dones y talentos. Tú eres el administrador de tu vida. Debes usar lo que se te ha dado.
Tu acto de caridad consiste en asignar tus talentos para que sean utilizados. Ayuna de negatividad. Todo es posible con Dios.
Disfruta hoy de un platillo de Cuaresma: pasta con pimientos rojos asados y garbanzos frescos; la receta se encuentra a continuación.
Oramos: Padre Celestial, nos has creado a cada uno de nosotros de manera única y, en esa singularidad, nos has dotado con dones de talento y energía. Ayúdame a explorar y aprovechar esos talentos para el mejoramiento de nuestra vida y de nuestro mundo. Amén.
La persona de Jesucristo es fundamental para nuestra Iglesia Armenia y para todo lo que hacemos dentro de ella. Para participar plenamente en la temporada de Cuaresma y en los ejercicios espirituales vinculados a ella, es esencial comprender esta premisa básica.
Comenzamos esta segunda semana de Cuaresma, ayer, Domingo de la Expulsión, con la lectura prescrita para el día del Evangelio de Mateo, capítulo 5, donde Jesús proclama: “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir…”
Jesús es el cumplimiento de la ley y los profetas. Él es el “Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último”. (Apocalipsis 22:13) O, en nuestro lenguaje cotidiano, la A y la Z, la Ա (ayb) y la Ք (keh).
La temporada de Cuaresma y sus ejercicios tratan sobre conectar con la plenitud y la integridad de la vida. Nuestro viaje da hoy su primer giro, pasando de los fundamentos y bases a la aplicación práctica.
El ejercicio de hoy consiste en evaluar tus actos de caridad. Mira hacia tu interior para cuestionar tus motivos y sentimientos al hacer el bien a los demás. ¿Te sientes cómodo con esos motivos y sentimientos? ¿O debería haber algo más?
Ayuna hoy de dar por interés. Da sin esperar nada a cambio, ni siquiera tu propia satisfacción personal. ¿Es eso posible?
La semana comienza con una receta de pan francés de almendras (abajo).
Oramos, con San Gregorio de Narek, (44) Como el alma es para los seres vivos y el pensamiento para los seres racionales, como el resplandor es para la gloria, y la forma para la sustancia, como el cuidado para la vida, y la atención para la misericordia, como dar en caridad, y la resolución en la salvación, como la abundancia en la generosidad, el flujo en la continuidad, como la plenitud para la perfección, la riqueza en la inagotabilidad, como la paciencia en la tolerancia, la exaltación en la inalcanzabilidad, son una sola trinidad perfecta, de tres personas, bendita por siempre. Amén. (Traducido por Thomas J. Samuelian)